domingo 16 de agosto de 2009

PRIMER CAPÍTULO DE ECLIPSE DE LUNA


Hola a todos!! ¿Cómo va el fin de semana? Yo aquí voy jijji, Me ha dado por modificar la Web, llevaba días pensándolo y hoy me he puesto, creo que los nuevos cambios serán para mejor.
Espero que os gusten!! Aún no soy muy buena con el photoshop, pero bueno poco a poco, nadie nace enseñado!!

Espero que os gusten!!

También quería subir el comienzo de otra de mis historias. Esta historia mi encanta (vale, como todas jijjii) Es una saga, que se llama EL EJÉRCITO DE LOS RENEGADOS, ésta primera parte es ECLIPSE DE LUNA.
Cada tomo de la saga estará contado por un protagonista, pero la historia gira entorno a lo mismo, aunque cada pareja tendrá su propio libro:) Y serán 4 tomos.

A ver que os parece!!! Disfrutadlo!!





``Dos consagraciones enfrentadas.
Una amistad perdida.
Un amor encontrado.
Y una meta.
Destruir a los seres ocuros, pero...¿Como conseguir eliminar todo un ejercito con solo diez personas?

Mark.- Ya no estas solo.
Aidan.- No, ahora somos un mini ejercito de suicidas.
Mark.- No, ahora somos un gran ej
ercido de renegados. Y no somos suicidas, si hemos de perecer, seresmos camicazes y ellos se iran tras nosotros.´´


RESUMEN:


A veces tener magia no es del todo bueno. O sino, que se lo digan a Alana, que el mismo día que descubrió que tenía poderes, perdió a su mejor y único amigo. Diez años han pasado y lo que era amistad y odio se ha convertido en amor, un amor que nació en la inocencia de dos niños. Pero aunque habían pasado diez años, las cosas no estaban claras, pues un sombra oscura trata de hacerse con el poder de toda magia y sólo ellos y un ejército de renegados puede hacerle frente. Pero...

¿Podrán hacerle frente también al amor que ha estado siempre en ellos?

¿Serán capaces de afrontar los problemas y aceptar el hecho de que han nacido para ser dos mitades de un mismo ser?

¿Podrá Mark aceptar los poderes de Alana?

Si quieres seaber que más se esconde tras esta historia, y obtener una respuesta a todas estas preguntas sin respuesta, debes leerte ECLIPSE DE LUNA. Una historia de magia, amor y orgullos ha punto de ser sacudidos por el amor. EL MISTERIO, LA MAGIA Y EL AMOR TE ESTAN ESPERANDO DENTRO DE ESTE RELATO...

Frases del libro:

``Pequeña, si yo creyera en el amor, sin duda seria a ti a quien amara.´´

Mark.


``Me hubiera gustado que lo único en lo que tuviera que pensar al empezar mi relación contigo fuera en ti. Que mi mayor preocupación fuera si me llamabas o se tardabas en hacerlo. Que mis únicos nervios fueran los que me causas tu. Y que mi único miedo fuera perderte. ¿Aca
so pido demasiado? ´´

Alana a Mark.

AQUI OS DEJOS LAS FRASES SACADAS DE MI HISTORIA POR YAYI, un saludo Yayi, gracias por tu apoyo desde siempre en mis historias, y por ser la que mas se ha leido ``te conoci en la red´´ gracias por todo;)

¿No crees que si entrenaras con camiseta estarías mas cómodo? Lo digo por que hace frió. No vayas a pensar lo que no es.

Alana.

A veces no se es menos hombre por huir.

Mark.

Mark la miro, pero prefirió evitar decirle que sobre su cadáver, antes muerto que dejar que ella luchara c
ontra las sombras en la batalla.

Mark



Nunca destruiría algo tan hermoso como nuestra amistad, por algo tan destructivo como es el amor...

Mark.

Pequeña, si yo creyer
a en el amor, sin dudarlo seria a ti a quien amara

Mark.

ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO LA INTRODUCIÓN AQUI VA LA HISTORIA:


Prólogo:








—Tú eres como ella.

Mark, de diez años de edad, miró a la tía de su mejor amiga sin decir nada. Sus ojos estaban serios y fríos. No dijo nada, sólo las miró en silencio.

—No, yo no soy como vosotras.- Dijo apretando los puños.

Alana miraba la escena sin entender porqué decía su tía aquello. Ella tenía ocho años y, desde que sus padres murieron en un misterioso accidente, vivía con su tía, haría ya cuatro años. Su tía no era una persona normal y corriente, le gustaba mucho la botánica y la ciencia. La gente comentaba que era bruja porque era capaz de crear mezclas con las plantas, que curaban casi todo tipo de males. Podía hacer los brebajes más curativos y los más destructivos, y la gente del pueblo la temía a la vez que la buscaba en secreto para pedirle curas. Para la gente del pueblo era la bruja loca y, por consiguiente, la pequeña Alana también lo era. Al poco de llegar al pueblo, siendo solo una niña, se refugió en el bosque. Lloró hasta que no le quedaron lágrimas. Quería que sus padres volvieran, pues los acababa de perder y ya los había olvidado. Ellos no volvieron, pero sí a su lado apareció un niño dos años mayor que ella. La miró y no dijo nada, sólo se sentó a su lado, a esperar, sin saber muy bien el qué, pero sintiendo que debía estar allí. Desde ese día, Alana y Mark eran inseparables, la gente la llamaba bruja, y él, como buen amigo, la defendía. Pero dos noches atrás, lo que parecía un simple insulto, se convirtió en realidad.

Alana esperaba en la puerta de su casa a que apareciera Mark para ir a montar en

bici por el pueblo, cuando escuchó el maullido de un gato. Al levantar la vista, vio que un gato naranja muy pequeño había subido al árbol que había cerca de su casa y no podía bajar. Se acercó a él y le llamó, pero el gato sólo maullaba lo que parecían llantos desesperados. Alana no supo como lo hizo, pero de repente, no miraba al gato desde abajo, lo miraba a su misma altura. Miró asustada alrededor y, al ver que había levitado del suelo, se asustó y se cayó. Cuando levantó la vista, era observada por unos ojos incrédulos e intensamente azules. Mark.

—Yo…

No pudo decir nada, Mark tampoco y entre la confusión de los niños y las palabras sin respuesta, llego la tía de Alana y la levantó del suelo para llevarla al interior de la casa antes de que nadie supiera su secreto. Sólo dijo una sola palabra.

—El día ha llegado.

Y ahora su tía había llamado a Mark para que fuera y éste había ido, pero Alana

sabía por la forma que la había mirado, que todo había cambiado entre ellos.

—Yo nunca seré como ella. Ella es una bruja.- No la miró a los ojos. Alana sintió que los ojos se le llenaban de lágrimas, no reconocía a su mejor amigo. ¿Qué había pasado?

—Maldito niño.- La tía de Alana le cogió del brazo. Alana miró al hasta ahora su

amigo, que la observaba como todos los demás del pueblo. Como si fuera un ser

maldito y temido.

—Tal vez un día quieras recuperar su amistad y sea demasiado tarde.

—No me importa. Si tengo que repetir lo que…

—No hace falta.- Dijo Alana. Sólo tenía ocho años, pero la vida la había hecho madurar antes.- Ya lo has dejado claro, tú no eres como yo. Ya nada será como antes.

—No puede ser como antes…tú ya no eres lo que eras.- Dijo mirándola con lo que parecía una mirada resignada, pero esa mirada se mantuvo poco tiempo, y fue remplazada por una dura y fría.

—No, no lo soy.

Alana había aceptado su don, pero le había costado asimilar que no era como los

demás. Y, ahora, al ver a su mejor amigo mirarla con indiferencia y algo indescifrable, se dio cuenta de que ya nada sería lo mismo entre ellos. Lo había perdido. Él ya no era su amigo, su amistad había terminado dando paso a una indiferencia lejana y devastadora que sólo conseguiría separarlos, para siempre…O quizás no…


1


Era el primer día de clase y, como todos los años, Alana no tenía ganas de que este curso se iniciara. Era su último año de clase, pero aun así, estaba cansada de estar sola. La gente ya había dejado de meterse con ella, sorprendentemente, ellos ya sólo la ignoraban, pero hacía años que nadie le decía nada. Era como si no existiera. Por un lado estaba bien, pero la soledad era cada año más pesada. Su tía había entrado en un estado de vivir sólo para sus experimentos. Alana la había llevado a varios psicólogos sin resultados. Se pasaba casi todo el día encerrada en su laboratorio, experimentando con plantas. Casi tenía que darle de comer, se había preocupado por su salud, pero ahora, después de casi diez años en ese estado, había llegado a la conclusión de que ella no podía hacer nada para cambiar a su tía. Ella simplemente era así. No sabía que hacía, ni por qué era tan importante que ella hubiera dejado de lado toda su vida para dedicarse únicamente a la investigación. A veces pensaba tristemente que su tía se había vuelto loca. Pero lo desechaba inmediatamente, su tía sólo era…diferente. Ella únicamente podía mirarla y aceptarla. Aunque le doliera no tener ahora a nadie con quien poder comentar una simple película. Se levantó de la cama y, sin acercarse al armario, éste se abrió y empezó a salir de él la ropa que quería, y a colocarse encima de la cama. Era parte de su poder, podía mover y desplazar todo lo que quería con la mente, sólo tenía que desearlo. Únicamente usaba su magia en casa, nunca la había utilizado fuera de ésta… bueno, la primera vez sí… Un dolor amargo y ya olvidado le atravesó el estómago. Se culpó por recordar, ya no debería dolerle, habían pasado diez años y Mark…Mark era un auténtico desconocido para ella. Ahora no lo soportaba, no podía soportar a una persona que era totalmente desconocida para ella. Se había convertido en el chico duro y deseado por las chicas del instituto, había repetido dos años y parecía no importarle, pero a ella le daba igual, se repetía mientras se vestía. Lo había echado de menos, había deseado que un día volviera y le dijera que solo había actuado así en ese instante porque sí, pero que todo volvería a ser como antes. Pero nunca volvió y, cuando se veían, era como si nunca hubiera sido amigos. Hacía años que no se miraban a los ojos, años que no lo veía sonreír. Y si lo hacia, su sonrisa nunca llegaba a sus ojos azules. No quería observarlo, quería ignorarlo, y lo hacía, pero sus ojos traicioneros le

buscaban, como si necesitaran el consuelo de saber que estaba bien. Lo odiaba porque de todo el mundo se esperaba el rechazo, de él nunca lo había esperado. Ahora sabía que nunca, nunca podría ni debería esperar nada de nadie.

Llegó al instituto casi la última, nunca se molestaba en llegar a su hora. Entró en la clase y, cuando lo hizo, un silencio incómodo se instaló en ésta. No levantó sus ojos verdes para observar la clase, nada cambiaba año tras año, y ella siempre veía el mismo miedo e indiferencia en los ojos de sus compañeros. Su sitio estaba en la última fila, podía ver mentalmente como estaba sentada la gente, era otra de sus dones, tocar algo con una parte de su cuerpo y poder ver lo que había en él sin levantar la mirada. Se encaminó hacia su sitio. Él estaba allí, en segunda fila, no la miraba, nunca lo hacía. Se sentó y sacó sus libros. Ahora estaba sentado con su nueva novia, ya había perdido la cuenta de las modelos teñidas y sin cerebro con las que había salido. Agachó la cabeza hacia su libro, y sintió algo, él la miraba… ¿Por qué? Eso la desconcertó y se giró para imitarlo, aunque podía hacerlo tranquilamente en su mente. Fue sólo un segundo, sus ojos verdes se mezclaron con el azul helado de los de Mark, pero ese segundo le bastó para hacerse otra vez la misma pregunta, ¿por qué? Se concentró en su libro, era lo mejor, tal vez sólo había sido un error de Mark, miraba hacia la ventana que estaba a su izquierda, había sido un error, no tenía importancia. Y entonces se maldijo, porque su corazón latía con fuerza, y se odió por no haber encerrado aún la esperanza en que un día él volvería a ser su amigo, era una estúpida, pues eso nunca sucedería.

Lo buscó mentalmente, y lo vio, sentado sin seguir las normas, con sus vaqueros que se le marcaban como una segunda piel, y su camisa negra, tan negra como su pelo.

Le caía en ondas por la frente bronceada, era como un arcángel, era como un ángel

caído. Había crecido bastante en estos últimos diez años, casi llegaba al metro noventa y

sus hombros musculosos y anchos hacían que aún pareciera más amenazador, y para

las chicas más deseado, pero no para ella, se recordó. Dejó de mirarlo mentalmente y se concentró en la clase, al menos, era buena en los estudios, pese a que todos pensaban que hacía trampa, y lo cierto es que podía hacerlo pero se retenía. Se le soltó el pelo castaño de su medio recogido a la mesa y, sin perder tiempo, se lo recogió, le cayeron unos mechones hacia la cara. No le prestaba mucha atención a su aspecto, pero no le gustaba ir hecha un desastre. La clase siguió y, de repente, Alana sintió un escalofrió punzante, sentía como si algo maligno estuviera cerca, algo que nunca antes había sentido, pero que sabía subconscientemente que se trataba de “eso”. Se desconcertó, trató de no perder la calma, pero no sabía que debía hacer. Se levantó, el profesor se calló y la miró. Algo tuvo que ver en su cara que no le gustó, porque le cambió el gesto.

—¿Te pasó algo?

—Eh… Sí…—Sintió otra vez el escalofrió, pero esta vez, más fuerte, más intenso, apretó las dientes para no chillar ante el desconcierto de lo que sentía—.Me voy.

Dijo como pudo, recogió sus cosas con manos temblorosas y salió de clase.

Escuchó los murmullos y las risas afirmando que estaba loca, le dolió, aunque ya

debería estar acostumbrada. Salió hacia la puerta, pero al hacerlo, sintió más intenso el aviso, y se detuvo. Dejó su mochila y miró alrededor, todo el mundo estaba en clase, en el pasillo, el silencio era casi sepulcral. No le gustaba. Miró y caminó en silencio, y apoyó su mano en la pared para poder ver lo que había dentro de cada clase. Todo parecía normal, nada maligno, si no tenía en cuenta a todos los alumnos que la

señalaban con el dedo. Sonrió, y eso la relajó, tal vez sólo habían sido imaginaciones

suyas, seguramente le dolería la tripa porque no había desayunado. Sí, sería eso.

Se volvió hacia su mochila y, al agacharse, notó más intensamente el escalofrío y,

seguido de este, una explosión, poco más tarde, reinó el caos en el instituto. Todo el mundo salió de la clase corriendo histérica y, ella ante todo pensamiento irracional, se dirigió hacia donde había sido la explosión. Sólo, que esta vez, prefirió ser invisible, no lo solía hacerlo nunca, porque sólo lo había practicado una vez, y estuvo dos días en cama por el cansancio. Su tía no le ayudaba a expandir y explorar sus poderes, y ella no sabía cómo manejarlos. Sintió el peso del cansancio en sus huesos pero continuó caminando. El sistema de incendios había funcionado, y el fuego de la explosión había sido extinguido. Entró en la sala, era la sala de los informes de los estudiantes. Y nada más entrar, y ver armario destrozado y quemado donde deberían estar los informes de los alumnos, tuvo la certeza de que había sido provocado. Sintió que alguien se acercaba, pero nadie podía verla. Aun así, se fue, el cansancio era cada vez más fuerte, no sabía manejar su poder tan bien como había creído. Salió hacia donde había dejado su mochila y sintió que alguien la miraba, pero eso era imposible, y más aun que fuera él. Mark. Estaba en la puerta del instituto, entre la oscuridad y el caos que había a su

alrededor, alto y serio. Y ella hubiera jurado que la estaba mirando fijamente a los ojos.

Lo miró y sintió la intensidad de los suyos. Él no podía verla, era sólo casualidad. Se repetía. Corto el contacto de sus ojos y miró hacia atrás, sólo estaban sus cosas tras las

taquillas, y nada más. Se volvió hacia Mark, y él seguía allí. Los brazos los tenía cruzados en su pecho musculoso, y continuaba serio. No podía verla, se repitió, pero tampoco podía coger sus cosas, y lo que era más importante, debía salir de allí. Sintió que algo le caía a la mano, la levantó, era una gota de sangre, se llevo la mano la cara, le estaba sangrando la nariz. Solo con ver la sangre en su mano, se sintió mareada. Odiaba la sangre, no podía ni verla, y ahora sentía como comenzaba a perder el sentido a causa de la impresión de la misma y el esfuerzo que había hecho al hacerse invisible. Miró hacia la puerta donde estaba Mark, pero él se había ido, su mirada ahora era borrosa, y cada vez veía todo más y más oscuro. Se desmayó.


2


—Vaya ya era hora de que te despertaras— Alana abrió los ojos desconcertada, le costo saber donde estaba—. ¿Se puede saber que has hecho para agotarte tanto?

Alana miro a su tía, esta tenía un aspecto lamentable, llevaba las gafas de cristal gordo y el pelo sin arreglar, de color blanco, caía hacia todo lados por su rostro. Su tía era un desastre. Se incorporo y trato de recordar que le había sucedido. Recordó el incendio y… y se volvió invisible, lo demás lotería borroso.

—¿Cómo he llegado aquí?

—Me mandaste un mensaje—Le dice su tía sin entender su pregunta—. ¿Qué te pasa?

—No lo recuerdo—Afirmó y miro alrededor. Su mochila estaba sobre la silla de su escritorio—. No se…—Se llevó la mano a la cabeza—.No se que paso.

Solo recordaba la explosión y a ver ido hacia ella. Entonces recordó la sensación que le recorrió el cuerpo momentos antes.

—Sentí algo maligno.

Su tía se tensó.

—¿Ya han llegado?- Alana la miró, pues esa pregunta confirmaba que ella sabia de que estaba hablando.

—¿Quién?

—No hay tiempo, debo…—Salió de la habitación y Alana se levanto—. Debo seguir.

Fue lo último que escuchó Alana antes de que la voz de su tía se perdiera por los escalones que daban al sótano, su laboratorio. Se levanto de la cama y bajo a la cocina a por algo de beber, le sorprendió ver todo la casa a oscuras, no eran mas de las cuatro de la tarde. Escucho un golpe y unas voces, luego otro golpe y más voces. Abrió la persiana al tiempo que veía como un huevo se hacia añico contra esta.

—Bruja.

—¡¡Ha quemado el instituto!!

—¿Tía nos están tirando huevos?

—No te preocupes—Chillo su tía—.Cuando se cansen saldré a ver si hay alguno duro y lo hacemos de cena— Lo dijo como si fuera lo mas normal del mundo.

— ¿Pero que…

Alana se callo, no tenia caso decirle a su tía que eso era una estupidez. Se pregunto que si no se abría vuelto loca, y al hacerlo sintió el peso de la soledad posarse sobre ella. Cuando se hizo de noche y los ruidos y voces pararon, decidió ir a ver que había pasado en el instituto. Abrió la puerta de su casa y miro a ambos lados, no había nadie, pero si había un sinfín de basura. Suspiro. Era una lastima que el desorden estuviera fuera de su casa, fuera de esta no usaba la magia, se lo prometió a su tía. Claro como ella no tiene que limpiarlo… Pensó y salio hacia el instituto. Cuando llevaba un rato caminando empezó a sentir que se le rizaba el pelo de la nuca, alguien la estaba siguiendo. Miro hacia atrás y no vio nada, aun así decidió que le daban igual las consecuencias, si alguien la atacaba usaría sus poderes. Llego al instituto y mirando antes a lados para que no hubiera nadie uso sus poderes para abrir la puerta trasera del instituto. Esta se abrió y entro cerrándola otra vez para que si alguien la hubiera seguido no pudiera entrar. El instituto estaba oscuro y olía a humo y por desgracia entre sus poderes no estaba el de ver en la oscuridad. Llego a la habitación que se había quemado, solo podía ver con la luz que entraba de la farola y no era suficiente. Aun así si pudo ver algo que le llamo la atención. El archivador estaba forzado, el cajón de arriba que era donde estaba la cerradura de la llave, estaba abierto hacia delante haciendo un triangulo. Alguien había usado una palanca para abridlo y después había quemado la habitación. Al menos quien lo había abierto no tenía poderes… o no tenía poder para abrir el archivador. Eso la desanimo, pero la sensación duro poco, pues volvió a sentir un cosquilleo en la nuca, había alguien siguiéndola. O eso creía. Pero antes de darle la vuelta sintió otra vez que la atravesaba un escalofrió maligno, luego se desmayo…

—Ya era hora.- Dijo la tía de Alana cuando esta abrió los ojos.- Dos veces en un día.

— ¿Pero que…— Alana se llevo la mano a la cabeza—.¿Cómo he llegado aquí?.- Si tía abrió la boca para hablar.- No me lo digas te mande un mensaje.

—Si. Bueno sigue durmiendo, solo has estado desmayada media hora.
—Si claro…- Pero su tía había vuelto a salir corriendo.

Algo estaba pasando, y no sabia quiera, solo recordaba a ver ido al instituto y ver lo del incendio… luego se desmayo, otra vez. No recordaba haber mandado ningún mensaje. Pero si recordaba la sensación de que alguien la seguía, y luego el escalofrió maligno.

Era curioso que la sensación de que alguien la seguía solo era molesta por no saber quien era, pero no la temía, en cambio el escalofrió maligno le recorrió al cuerpo dejando a su paso un dolor intenso, como si este subconscientemente se preparara para… ¿para que? No lo sabia, pero algo no iba bien, podía sentirlo, algo estaba pasando en su pequeño pueblo.
Salio de la cama y al mirar su mano le llamo la atención el brazalete que llevaba de una luna redonda y plateada…hasta hoy.
Ahora en el medio había un circulo negro y por fuera se veía la plata brillar intensamente.

Trato de quitársela, realmente no recordaba porque la llevaba, solo sabia que la llevaba y le gustaba, le gustaba tanto que nunca se la quitaba. ¿Pero por que?
Busco el cierre y se la quito, pero solo la tubo fuera de su mano un segundo, pues la pulsera volvió a su mano por arte de magia y se abrocho, y cuando lo hizo salio de esta una intensa luz blanca.
Grito, creía en la magia, tenia poderes, pero desde hacia unas horas a su vida estaban acudiendo preguntas para las que no tenia respuesta y las que antes ni se había parado a preguntarselas.
Bajo corriendo al laboratorio de su tía y cuando entro la vio enfrascada en sus pócimas.
- Tía ¿Qué es esto?.- Dijo poniendo ante sus ojos su mano con el brazalete.
- Un brazalete.
- Ya se que es un brazalete.- Dijo exasperada.- Pero es mágico.
- Si ¿Y?.- Su tía seguía sin mirarla.
- Yo no se como ha llegado a mi mano.
- ¿No? Es raro.- Su tía levanto la vista y entonces lo miro.- O dios santo. – Se puso la mano en la boca.- El brazalete pertenece a la consagración de la luna... ¿Cómo ha llegado a tu mano?
- No… no lo se. ¿Qué eso de la consagración de la luna?
- Ellos son mágicos y se creen mejores...- Dijo con un deje de retintín.- Según ellos, los demás somos intrusos. No tenemos derecho a tener magia…- Mi tía ahora parece casi normal.- Este brazalete lo sacarías de la azotea… debió de pertenecer a mi abuela.
- ¿Ella era de la congregación?
- No…- Se callo. Alana espero a que terminara de hablar.- Debiste de cogerlo de la azotea siendo niña.

- Puede ser…- Dijo bajando la vista a este.- ¿Qué poder tiene?
- Te advierte si…- Alana miro a su tía, esta parecía pensarse la respuesta, como si cuestionara hasta donde podía decir.-… te protege por que el peligro no llegara a ti inmediatamente.- Alana la miro y le pregunto de quien te advertía.- ¿yo he dicho eso? no lo recuerdo.- Alana la miro con atención, pues tenia la sensación de que su tía por una vez se estaba haciendo la tonta.
- ¿Y como se…- Pero Alana se calló, pues ella sola había llegado a la conclusión. El brazalete era solo una luna plateada y redonda sin mas antes de esta mañana, ahora era un eclipse de luna y llevaba todo el día sintiendo que algo maligno la acechaba.- Se convierte en Eclipse de luna.
- Si. Todo los que pertenecen a su congregación lo llevan, pero nadie sabe quien son, casi todos lo llevan escondidos.
- Yo lo he llevado desde… no lo recuerdo…
- Ellos saben que tu no perteneces a su congregación.- Dijo con lastima.- Y también saben que en tu familia hay un brazalete. O al menos eso creo.
- ¿Qué mas sabes?
- Claro si mezclo esto con esto…

Su tía había dejado de ser persona, para ser solo la bióloga obsesionada.

Alana la llamó, pero su tía estaba dando vueltas como loca y echando líquidos en las probetas.
Alana se fue hacia su cuarto, tal vez su tía tendría pronto otro momento de lucidez y le contaba por que su familia tenia el brazalete y por que los de la consagración de la luna se creían tan puros.

Se despertó temprano, no había podido dormir bien, pues se había pasado toda la noche tratando de recordar algo, pero no sabia el que.
Tenía la sensación de que su mente luchaba para sacar a la luz algo importante ¿pero que?

Miro la pulsera estaba plateada, hoy no corría peligro, sonrió, era una buena forma de comenzar el día.

Bajo a la cocina y vio la luz del laboratorio de su tía en el sótano, encendida.

Mentalmente preparó el desayuno, saco el pan de las tostadas y las metió en la tostadora. Luego la mantequilla y la mermelada.
Si alguien entraba ahora a la cocina vería las tostadas volando y el cuchillo untando la mantequilla y la mermelada.
Ella mientras preparaba el café con leche. Lo estaba haciendo manualmente, pero así adelantaba mas, pues cuando se dio la vuelta para dejar el café en la bandeja, ya estaba todo preparado.

Bajo al laboratorio, su tía seguía trabajando.
Hizo una mueva entre lastimosa y reprobatoria.
- El desayuno.

- Umm… Gracias.- Sonrió y siguió a su trabajo.
- ¿No crees que deberías descansar?
- Ummm…No. Cuando este cansada descansare.
- ¿Te has tomado algo…- Su tía la miro seria.- No insinuó que te drogues.- Tuvo que explicar. – Si no alguna pócima…

- No. Alana…- Su tía se quito las guantes.- Yo soy bióloga y hago pócimas, pero… no tengo poderes para hacerlas, solo la vida me ha dado un don para hacer mejor las pócimas y rápidas… yo no poseo el don de la magia.
Alana la miro.

- Pero yo creía…
- Solo es un don, como el que sabe pintar. No soy como tu.- Lo dijo con un abismo de tristeza.
- ¿Entonces soy única?.- Pero recordó a su padre. Su tía siempre le había dicho que su padre hacia magia con los números. ¿Lo habría dicho por que de verdad poseía magia
?- Papa…

Su tía le acaricio la mejilla.

- Tu padre tenía una mente brillante…pero no tenía poderes.
- Ah…

Toda su vida se había sentido especial con sus poderes, por que era algo que había heredado de su padre o eso había llegado a creer.

Su tía siempre le había dicho que su padre sacaba los números matemáticos por arte de magia, había entendido la frase literalmente, y no había preguntado antes nada por que en el fondo prefería pensar que poseía poderes como su padre, a saber que era única.
Ahora no sabia por que te poseía magia y una parte de ella temía describir esa verdad.
- ¿Entonces yo?- Preguntó temerosa.

- No lo se.- Dijo sin mas y sonrió. Alana sabia que no lo hacia a malas, su tía vivía en su mundo y a veces se olvida ser como los demás y vivir la vida lejos de su laboratorio.

- ¿Por qué no me los has dicho antes? – Pregunto aun sabiendo que ella tenia tanta culpa como su tía por no haberlo preguntado antes.
- Se me olvido decirlo antes.- La miro a los ojos y supo que esa respuesta es sincera.- Huí se me pasa la mezcla.
Sonrió y se fue hacia otra mesa.
Alana sabía que ya no había más tía por un rato.

Apretó los ojos para no dejar que salieran las lágrimas.

Estaba dolida.

Había creído y aceptado su don por que era una forma de sentir a su padre en cada hechizo en cada poder.
Pero el no era como ella, ella se había colado con su magia en una familia de gente normal. De gente como los que la miraban mal y le llamaban bruja.
Pero no lloraría, llevaba sin llorar diez años, la ultima vez que lo hizo juro no volver ha hacerlo.

La última vez lloró por Mark.


Alana llego a la puerta de la clase, todo el mundo la acusaba del incendio y no sabia como se había librado de los huevos que le habían lanzado… miró hacia tras, llevaba todo el rato sintiendo que alguien le vigilaba. Miro su brazalete, estaba normal.
Tal vez solo fueran imaginaciones suyas…

Entro a clase y la miro mentalmente mientras entraba con la miradaza baja.

El estaba allí, no la miraba, estaba acariciando la mejilla de su novia, le dolió. Y le dolió mas sentir ese dolor, pero siempre lo había sentido.

No por que lo quisiera, ella no lo quería… para nada, ni un poco… reitero. Pero el fue su mejor amigo durante cuatro años, el le enseño a ver la vida de otra manera, le enseño a creer que dentro de la tormenta siempre puede llegar la calma.

Y lo perdió…
Era un entupido y lo odiaba.

Se sentó en su sitio e iba tan concentrada en insultar mentalmente a Mark que llegó a su sitio y se sentó sin ver quien estaba alli.
- La verdad es que por mi puedes quedarte aquí si quieres.

Alana se levanto gritando. Y escucho la risa de un joven que no había visto en su vida.
- Aidan a su servicio.- Le tendió la mano.

Alana lo miro y miro a su alrededor mentalmente.
- Alana y tal vez te gustaría buscar otro sitio.
- ¿No quieres que sea tu compañero? Si es por el sitio no me importa ponerme en la ventana.
- No es eso…¿No has oído lo que…
- ¿Lo que dicen de ti?- Termino por ella.- ¿Qué eres bruja? ¿Qué quemaste el instituto?
- Veo que lo has oído.- dijo frustrada.
- Si pero me es igual, la lastimas es que puedas convertir en sapos a mas de un imbecil de aquí.
Alana levanto la mirada y miro hacia unos ojos simpáticos y dorados. Y tres esos ojos había uno de los chicos mas guapos que había visto en su vida.

- Siéntate.

Alana se sintió y sonrió a su compañero, a el no le importaba que ella fuera bruja… tal vez por el momento.

Levanto la mirada y miro hacia donde estaba Mark, el la miraba y mas serio que de costumbre.
Le sorprendió tanto que la observara que dejo su mirada más tiempo del que deseaba.

Cuando era pequeña lo había mirado, pero siempre lo miraba como una niña, nunca como una mujer, y cuando fue mujer… no lo miraba. Pues el nunca buscaba entrelazar el azul de sus ojos con el verde de los suyos.

Pero ahora si, y no pudo dejar de mirarlo.

Eran tan parecidos y tan distintos a los ojos que le miraban de niño…

Eran fríos, y en ellos ya solo había de asemejaba el color, en ellos no podía ver a su mejor amigo, no podía ver a su Mark.

Desvió la mirada, pues los ojos se le habían nublado las lagrimas y no pensaba llorar y menos aun por el. Nunca mas por el.
- ¿Entonces como eso de eres bruja y no has quemado este instituto entero? Si lo hubieras hecho yo no estaría aquí. Odio las clases.- Lo miro, el le sonrió y Alana le devolvió la sonrisa.- Menos mal que sonríes, creía que inundarías la clase con las lagrimas, con una bruja nunca se sabe.- Lo hacia para hacerla sonreír y lo estaba consiguiendo.- Así mejor. ¿Y siempre son así de imbeciles en este pueblo?
- Que yo sepa si.

La clase comenzó y el profesor empezó a explicar su tema. Alana tomaba notas, le gustaba ir a clase y aprender conocimientos nuevos.
Pero parecía que a su compañero rubio no le gustaba tanto.
- Menudo royo.- se hecho hacia tras en la silla.
- Es interesante.

- Si, me la historia de memoria.- Alana lo miro.- En serio. Siempre me ha gustado la historia y desde niño me he informado y he estudiado. Pero este tío es un muermo.- Se paso las manso por el pelo y las puso en el pupitre.- Bueno y que ¿eres br…

De repente todo sucede muy deprisa, pasan de estar dando clase a sentir como explota una tubería de la calefacción y llena la clase de agua.
- Vaya esto se pone interesante.- Aidan se levanto y cogió la mano de Alana, que miraba como la gente salía gritando de la clase.
- Espera que coja mi mochila.

- Esta mojada. Vamos.
Prácticamente la empujo de la clase y salieron donde estaban los demás.

La gente empezó a salir del instituto pero Alana se zafo de la mano de Aidan y entro a por su mochila.
Al entrar a clase, el agua le molestaba y mirando a ambos lados congelo en el tiempo el agua para que dejara de caer.
Fue lo mas deprisa que pudo a por su mochila y cuando se levanto antes de darse la vuelta sintió que alguien la miraba.

El miedo la petrifico y se dio la vuelta buscando una excusa (como si hubiera alguna razonable) para explicar por que el agua estaba para literalmente en el aire.

Pero cuando se dio la vuelta no estaba preparada para el.
Mark la miraba desde la puerta, tenia el pelo negro mojado cayéndole por la frente.

La miraba con ojos entrecerrados, parecía furioso y enfadado. No entendía por que.
El sabía su secreto.

Su presencia parecía llenar la clase, tan alto, tan fuete, tan frió, duro y calculador. Parecía un depredador y ella la presa.
Sus ojos azules brillan con intensidad bajo sus cejas negras.
- ¿Piensas dejarlo así?- Dijo con voz mordaz.
Alana se sorprendió, tanto por la dureza de su voz, como por que se dirigiera a ella después de diez años.
- No te importa.
- No.
Espero que dijera algo más, pero solo la miro. Cogió su cartera y al hacerlo vio que su pulsera era ahora un eclipse de luna. Descongeló el agua y le callo cuando golpeo contra las mesa, se dirigió hacia donde estaba Mark. Pensaba que no la dejaría salir, que le diría algo más, pero cuando se iba acercando, solo se aparto de su paso. El momento había pasado todo seguía como antes. O casi todo, pues un escalofrió le recorrió el cuerpo. Corría peligro.

ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO!! A VER SI HAY SUERTE Y DENTRO DE POCO PUEDO DECIROS QUE SALDRÁ PUBLICADA!! LO IMPORTANTE EN ESTA VIDA SIEMPRE ES, ANTE TODO NO RENDIRSE!!

23 comentarios:

miguel dijo...

Hola Moru, he visto gratamente los cambios que has hecho en la pagina y veo que son para mejor. Aun no me he podido leer lo que has puesto de Eclipse de Luna, pero queria felicitarte por la pagina y desirte que me ha gustado lo que pones al final --" ante todo no rendirse "-- enhorabuena sigue asi

DaYla dijo...

Hola Miguel!!

ME alegro que te guste el cambio que he ralizado y sobre todo que te guste lo que puse el final, nunca hay que rendirse;)

Un abrazo!!!

AiKo dijo...

Me gusta mucho como has dejado la web, está muy chula. La novela tiene que estar tan bien como todo lo que escribes, en cuanto tenga un hueco lo leo y te digo algo :D

AiKo dijo...

Leído y enamorada, ya no sé que más hacer no tengo tiempo para leer más y encima estoy deseando que publiques tus novelas porque me dejas enganchada. Publica pronto que no puedes dejarnos con esta intriga jooooooooooooo :D

Anónimo dijo...

olaaa!!
me gustariaa saber si vas a publicar eclipse de luna pronto o ia sta n venta??
me le kiero comprar
i el circulo perfecto tbn sta en venta??

DaYla dijo...

Hola!!

ME alegra que te guste eclipse de Luna, por el momento esta historia no va a ser publicada pero seguire intentado que lo sea!!

La del circulo prefecto si esta a la venta:

http://www.moruenaestringana.com/2009/07/primera-edicion-ya-acabada.html

Entra en eese enlace y veras como poder conseguir un ejemplar:)

Se me ha acabado la primera edicion, pero ya queda menos para que tenga la segunda y poder enviroslo!!

Un abrazo y gracias por comentar!!

[[***ágata***]] dijo...

Hola wapa!!
ME ENCANTA LA HISTORIA ES MUY INTERESANTE!!!
FELICIDADES!!!!
CUANDO SALGA RESERVAME UNO!!
bss y abrazoss!!

DaYla dijo...

Me alegra mucho que te guste!!
A ver si hay suerte!!

Un abrazo!! gracias por comentar!!!

sete_17 dijo...

Hola!!
Me encanta esta historia. YA había leído el primer capítulo en Juvenil Romantica y estaba esperando noticias nuevas. Me he leído el 2ºcapítulo en seguida. ¿Qué planes tienes para este libro?

DaYla dijo...

Me alegra que te gustara:)

Ahora em septiembre empezare a mandar manuscritos a editoriales para ver si hay suerte y me lo publican.
En caso de que no ya veria el modo de publicarlo para que lo pudierais leer!!

Un abrazo y muchas gracias por comentar!!

Blake Warrior dijo...

Yo me comencé a leer la historia hace muchos meses, cuando estrenaisteis el foro, y me encantó! Espero que la publiques un dia!

DaYla dijo...

holaaa!!

Si en Jr la tenia puesta el comienzo!!
Me alegra mucho que te guste:)
A ver si la preparo y la mando a uan editorial!!!

Un abrazo!!

Laury~! dijo...

Me ha gustado muchísimo. Te sigo!
Un besazo!!

DaYla (Moruena Estríngana) dijo...

hola a todos!!!

ESta historia me gusta mucho y su nacimiento fue en un foro, que fue esccribiendola y subiendola.

Es la primera parte de una saga y como se que le falta ultimar detalles y modificarla, la he empezado a subir en el foro de JR para todo aquel que quiere leerla y ayudarme con la correccion de la historia:

http://www.juvenilromantica.esforos.com/post145572#145572

Espero que os guste y si la leeis comentarme que me animareis!!!

LA HISTORIA ESTA REGISTRADA EN EL REGISTRO DE LA PROPIEDAD DE ALBACETE.

PAra todo aquel que quiera saber mas de Alana y Mark, os espero en el foro de JR.

Espero que os guste!!!!

Dawn dijo...

Ufffffffffff, leí el prólogo en JR y no sé si continuarla ahora y estar "con el mono" hasta que subas por donde te quedasta aquí o ir poco a poco...
Subirás más capítulos de los que hay aquí en el foro, no????

Dawn dijo...

Caí en la tentación, leí y NECESITO MÁSSSSSSSSSSSSSS.
Ha habido frases que puede que cambiaría... pero ya las comentaré cuando vayas subiendo los capis al foro :P

Anónimo dijo...

Hola guapa!!
Hacia mucho que no entraba en la pagina... Tengo muchisimas de leerme el de Circulo Perfecto. La verdad es que lo llevaba esperando tiempo. Acabo de leer el capitulo que has subido de Eclipse de Luna. Me encantaa!!! Espero que te lo publiquen de verdad...No em gutaria quedarme con las ganas de saber como sigue..
Un besazo enoormeee!!

Anónimo dijo...

Me encantan tus historias!! Ojala te publiquen esta yo me he quedado con ganas de mas... ¿Qué pasará con Mark y Alana? puff.
Me ha encantado... de verdad. sigue asi... un beso

Moruena Estríngana (Dayla) dijo...

Holaaa!!!!

Me alegra que te guste mis historias!!!:D
A ver si hay suerte y esta saga es la sigueinte:) a ver si hay suerte!!:D os ire contandooo!!:)

un abrazo muy fuerte!!!:D

Cris dijo...

hola!!! me encanta esta historia y me gustaria leerme el libro!! como lo puedo conseguir¿? he leido en tu página que lo ibas a subir al foro de jr pero cuando le doy al enlace no existe... ¿como puedo leerme esta historia?

Moruena Estríngana dijo...

Hola wapa!!

ME alegra que te guste esta historia!!:D hace tiempo que no la pongo en JR, ahora mismo estoy intentado que pueda ser publicada en una editorial:) a ver si pronto os puedo dar la noticia de que sera publicada por una editorial!!:D

Un abrazo!!:)

Cris dijo...

muchas gracias!! a ver si te la publican porque estoy deseando leerla!! y tambien que salga el "circulo perfecto"!! también me encanta "confia en mi"! estoy estudiando en la universidad de alicante y me encanta reconocer los sitios en lo poco que he leido! sigue así lo haces realmente bien! bss wapa!

Moruena Estríngana dijo...

Hola Cris!!

Me alegra mucho que te gusten mis historias!! a ver si dentro de poco os puedo dar la noticia de eclipse de luna:)

La de 'Confía en mi' de momento no será publicada, pero estoy pensando subirla a la web por capítulos cuando acabe la historia online que tengo ahora de'me enamoré mientras dormía'
Si lo hago lo anunciaré en la web! me hará mucha ilusión saber que quieres recorrer los sitios que indico en el libro:) es el único libro de todos los que tengo que lo he situado en una ciudad verdadera, y es que Alicante para mi es muy especial:)

muchos besotes wapisima!! y pasatelo genial por mi tierra!!!:D