
Título: Te conocí en la red.
1ª Parte de la saga: El Acantilado, compuesta por tres libros;
-Te conocí en la red.( acabado)
-Voces del pasado.(acabado)
-El renacer.(falta la parte final)
Autora: Moruena Estríngana.
Pagínas: 196 a Word, espacio 1,5 letra 12.
Portada y dibujos realizados por: Moruena Estríngana.
1ª Parte de la saga: El Acantilado, compuesta por tres libros;
-Te conocí en la red.( acabado)
-Voces del pasado.(acabado)
-El renacer.(falta la parte final)
Autora: Moruena Estríngana.
Pagínas: 196 a Word, espacio 1,5 letra 12.
Portada y dibujos realizados por: Moruena Estríngana.
SINOPSIS:
Una historia de amor que se ve truncada por celos y envidias.
Una muerte temprana para una joven pareja en el siglo XIX.
Un traidor y una promesa;
Si existe la reencarnación volveré para vengarme…
Y existe, al menos para se joven duque que su único pecado fue amar a su esposa.
Pero no ha vuelto solo, pues ella también ha regresado. Juntos han vuelto para vengar su muerte y para reencontrarse y quien sabe tal vez volver amarse. ¿Será su amor tan fuerte como para sobrevivir a la muerte?
Andrea una joven de dieciocho años a la que la vida le ha hecho madurar demasiado pronto.Y William un joven Duque educado desde niño para serlo y no teniendo así una infancia normal. Han creído en mundos distintos, William no confía en nada ni en nadie y Andy es demasiado buena y confiada para su propia tranquilidad.
Pero a su vez unidos por el destino sin saberlo, pues ellos son la reencarnación de los antiguos duques de Ghostheart.
Han vuelto para vengarse, para limpiar su nombre…si es que recuerdan su pasado.
Ninguno de los dos recuerda nada, pero sin embargo ambos al mirarse sintieron y notaron como cada fibra de su ser reconocía en el otro los ojos de su amado.
Como el mundo dejaba de existir y si alma por unos instante se reconocia.
¿Conseguirán recordarse y así limpiar su nombre?
¿Quién es ese misterioso chico de Internet y que hace que Andy sienta por el y se vea dividida entre la realidad e Internet?
Amor, instituto, envidias, celos, descubrimiento….todo esto te espera si eras capaz de sumergirte en EL ACANTILADO.
HISTORIAS REGISTRADA EN EL REGISTRO DE PROPIEDAD DE ALBACETE.
TRILOGIA: EL ACANTILADO.
1ª PARTE:
TE CONOCÍ EN LA RED.
Prologo.14 de febrero de 1801
Joveliet miraba a su esposo dormir placidamente en la cama. No entendía lo que había pasado, William siempre solía trasnochar. Pero aquel día no. Aquel día mientras cenaban William se levantó medio deambulando para ir hacia su dormitorio y dejarse caer.
Sabía que algo no iba bien, lo sentía en cada fibra de su ser.Sentía como si la vida misma se le escapara de las manos.Le acarició la mejilla y pasó la mano por su rubio pelo.Lo amaba mas que a nada y sabía que él también a ella, aunque nunca se lo hubiera dicho. En ocasiones, las palabras sobran y los silencios y los gestos están cargados de ellas, ésta era una de ellas.Llevaban pocos meses casados, pero ella se sentía como si conociera a William de toda la vida.William llevaba unos días inquieto, le preocupaba que ella saliera sola a determinadas horas y esa intranquilidad se la había contagiado a ella.La gente del pueblo no había aceptado bien su matrimonio.La seguían acusando de ladrona.En ocasiones la agredían cuando iba al mercado o paseaba por la plaza, pero ella no se lo había comentado a su marido.
No quería crearle más problemas de los que ya de por si tenía.
El antiguo duque del Ghostheart, el padre de William, le había dejado en la ruina.
De no ser por Joveliet lo hubiera perdido todo…
Joveliet miraba a su esposo dormir placidamente en la cama. No entendía lo que había pasado, William siempre solía trasnochar. Pero aquel día no. Aquel día mientras cenaban William se levantó medio deambulando para ir hacia su dormitorio y dejarse caer.
Sabía que algo no iba bien, lo sentía en cada fibra de su ser.Sentía como si la vida misma se le escapara de las manos.Le acarició la mejilla y pasó la mano por su rubio pelo.Lo amaba mas que a nada y sabía que él también a ella, aunque nunca se lo hubiera dicho. En ocasiones, las palabras sobran y los silencios y los gestos están cargados de ellas, ésta era una de ellas.Llevaban pocos meses casados, pero ella se sentía como si conociera a William de toda la vida.William llevaba unos días inquieto, le preocupaba que ella saliera sola a determinadas horas y esa intranquilidad se la había contagiado a ella.La gente del pueblo no había aceptado bien su matrimonio.La seguían acusando de ladrona.En ocasiones la agredían cuando iba al mercado o paseaba por la plaza, pero ella no se lo había comentado a su marido.
No quería crearle más problemas de los que ya de por si tenía.
El antiguo duque del Ghostheart, el padre de William, le había dejado en la ruina.
De no ser por Joveliet lo hubiera perdido todo…
- No me dejes mi ángel…William se removió inquieto y Joveliet le paso la mano por la frente, temerosa de que tuviera fiebre.
Estaba frío, pero eso no la dejaba más tranquila, algo iba mal.
Estaba frío, pero eso no la dejaba más tranquila, algo iba mal.
- Nunca, amor mío. Nunca.- Reiteró.Pese a que sabía que él no la escuchaba, pareció que sus palabras lo tranquilizaban y calló otra vez preso del sueño.
Joveliet se puso el camisón y la bata, pues tenía algo de hambre.
Casi no había comido.
Se acercó a William que dormía plácidamente, y le dio un beso en los labios.
Cuando fue a separarse sintió como una lágrima suya caía por su mejilla para acabar murieron en los labios de William.Asustada por lo que había pasado, se puso la mano en la mejilla y sintió el frío de sus lagrimas.¿Qué estaba pasando?Tal vez el agua la serenara, se acercó a la puerta y, cuando iba a abrirla, se volvió para mirarlo una vez más.Sentía que una fuerza la empujaba al lado de William, como si William gritara en sueños que no se separara de su lado…pero eso era ridículo solo iba a por algo de comer.A un así cuando salió de la habitación y cerró la puerta, sus ojos se nublaron de lagrimas.
Joveliet se puso el camisón y la bata, pues tenía algo de hambre.
Casi no había comido.
Se acercó a William que dormía plácidamente, y le dio un beso en los labios.
Cuando fue a separarse sintió como una lágrima suya caía por su mejilla para acabar murieron en los labios de William.Asustada por lo que había pasado, se puso la mano en la mejilla y sintió el frío de sus lagrimas.¿Qué estaba pasando?Tal vez el agua la serenara, se acercó a la puerta y, cuando iba a abrirla, se volvió para mirarlo una vez más.Sentía que una fuerza la empujaba al lado de William, como si William gritara en sueños que no se separara de su lado…pero eso era ridículo solo iba a por algo de comer.A un así cuando salió de la habitación y cerró la puerta, sus ojos se nublaron de lagrimas.
Salía de la cocina cuando una mano manchada de barro le tapó la boca.
- Si eres lista guardarás silencio.Joveliet trató de zafarse, pero cuanto más la intentaba, más fuerte era él.- Será mejor que te estés quieta.
Joveliet no le hizo caso y siguió moviéndose, lo hizo sólo hasta que notó las manos del hombre cerrarse sobre su cuello.
Joveliet no le hizo caso y siguió moviéndose, lo hizo sólo hasta que notó las manos del hombre cerrarse sobre su cuello.
- Bien, veo que eres lista. – Joveliet trató de averiguar quién podría ser, pero por más que repasaba una a una las voces de las personas que conocía, no daba con ella.- Sé algo de ese maldito sobrino tuyo que te interesaría.Entontes Joveliet sintió que el mundo dejaba de girar… su sobrino… su hijo.- Bien, ahora que parece que vas a colaborar, será mejor que me sigas en silencio.- El hombre quitó las manos de su cuello y le puso el cuchillo en la espalda para que lo siguiera.Joveliet miro hacia las escaleras, hacia donde estaba William.
Volvería, pero antes debía saber si su hijo al que había tenido que tratar como su sobrino, estaba bien.
Salió de la casa y la llevaron casi arrastrando hacia el centro de la plaza. Era muy tarde, ya no había nadie por la calle.
Siguieron andando hasta que escuchó el sonido de las olas.
Estaban llegando al acantilado.
Cuando lo hicieron, vio allí un gran revuelo, un revuelo de gente que calló cuando ella llegó.Su atacante la soltó tirándola contra el suelo.
Y al levantar la vista, y verlos acercarse, se dio cuenta de todo.Todo era una trampa, esa gente la esperaba a ella. Lo de su hijo había sido un engaño para sacarla de la casa sin que peleara.
Y ella como siempre, había actuado para pensar después.Cuan diferente era en eso de William.
- ¿Qué qué…- pero no terminó de hablar pues le asestaron una patada en la boca.
Y cuando el profundo dolor llegó, se preguntó qué sería de ella, y si acaba de cometer el mayor error de su vida.Mientras sentía que era arrastrada hacia el acantilado, deseo que él estuviera allí. Al menos para que pudiera verlo por última vez…
Así podría decirle que lo que dijo en el altar era cierto.
Pues allí donde fuera su alma, le amaría para toda la eternidad…
Volvería, pero antes debía saber si su hijo al que había tenido que tratar como su sobrino, estaba bien.
Salió de la casa y la llevaron casi arrastrando hacia el centro de la plaza. Era muy tarde, ya no había nadie por la calle.
Siguieron andando hasta que escuchó el sonido de las olas.
Estaban llegando al acantilado.
Cuando lo hicieron, vio allí un gran revuelo, un revuelo de gente que calló cuando ella llegó.Su atacante la soltó tirándola contra el suelo.
Y al levantar la vista, y verlos acercarse, se dio cuenta de todo.Todo era una trampa, esa gente la esperaba a ella. Lo de su hijo había sido un engaño para sacarla de la casa sin que peleara.
Y ella como siempre, había actuado para pensar después.Cuan diferente era en eso de William.
- ¿Qué qué…- pero no terminó de hablar pues le asestaron una patada en la boca.
Y cuando el profundo dolor llegó, se preguntó qué sería de ella, y si acaba de cometer el mayor error de su vida.Mientras sentía que era arrastrada hacia el acantilado, deseo que él estuviera allí. Al menos para que pudiera verlo por última vez…
Así podría decirle que lo que dijo en el altar era cierto.
Pues allí donde fuera su alma, le amaría para toda la eternidad…
William se levantó con un tremendo dolor de cabeza.No sabía dónde estaba, y cuando fue consciente de que estaba en su habitación, buscó a su mujer por ésta.No la encontró, y por la oscuridad que había en la habitación, debía ser tarde. 
La llamó pero no contestó.Se levantó tambaleándose y se apoyó en la cama.

La llamó pero no contestó.Se levantó tambaleándose y se apoyó en la cama.
- ¿Pero qué demonios me pasa?No solía beber hasta ese punto, y de hecho, no recordaba haberlo hecho.Se puso las manos en la cabeza y salió tambaleándose de la habitación.
Debía de estar en la torre del castillo, a veces, Joveliet subía allí a pensar.
Llegó tambaleándose hasta ella. Y al abrir la puerta vio que no estaba.Se empezó a sentir incómodo, algo no iba bien.Pero no podía casi moverse, alguien lo había envenenado.Se acercó hasta la mesa que había junto a la ventaba para apoyarse, y coger fuerzas antes de salir a buscarla.Tenía un mal presentimiento desde hacía unos días, como si alguien tramara algo a sus espaldas, sobre él y su mujer.Y entonces lo supo, pero sus ojos no podían dar crédito a lo que veía.Debía de ser una pesadilla, era tarde, pero había luna llena.En el acantilado había un gran número de personas, y como si algo le gritara quién era la mujer que tratan de tirar, supo al instante que era Joveliet.
Se levantó sobre el marco de la ventana, pero era tarde, la vio caer, su pelo rubio, plateado por la luna, se perdió tras el acantilado. Y él sintió como su vida se iba tras ella.
- ¡¡¡¡NOOOOO!!!!
Y aún sabiendo que llegaría tarde, salió con las pocas fuerzas que tenía a rescatarla, pero cuando estaba a punto de alcanzar el lugar, alguien le cerró el paso en la puerta.
Debía de estar en la torre del castillo, a veces, Joveliet subía allí a pensar.
Llegó tambaleándose hasta ella. Y al abrir la puerta vio que no estaba.Se empezó a sentir incómodo, algo no iba bien.Pero no podía casi moverse, alguien lo había envenenado.Se acercó hasta la mesa que había junto a la ventaba para apoyarse, y coger fuerzas antes de salir a buscarla.Tenía un mal presentimiento desde hacía unos días, como si alguien tramara algo a sus espaldas, sobre él y su mujer.Y entonces lo supo, pero sus ojos no podían dar crédito a lo que veía.Debía de ser una pesadilla, era tarde, pero había luna llena.En el acantilado había un gran número de personas, y como si algo le gritara quién era la mujer que tratan de tirar, supo al instante que era Joveliet.
Se levantó sobre el marco de la ventana, pero era tarde, la vio caer, su pelo rubio, plateado por la luna, se perdió tras el acantilado. Y él sintió como su vida se iba tras ella.
- ¡¡¡¡NOOOOO!!!!
Y aún sabiendo que llegaría tarde, salió con las pocas fuerzas que tenía a rescatarla, pero cuando estaba a punto de alcanzar el lugar, alguien le cerró el paso en la puerta.
- Vaya, has visto demasiado, habrá que cambiar los planes.Y antes de poder mirarlo a la cara, sintió un puñetazo en la boca para después sentir el frío del suelo.
Llevaba casi un mes allí encerrado, y para él era como si llevara un mes en el infierno, un triste y monótono paso de los días.Su amada había muerto y él con ella.Y lo que era peor de todo, no podía hacer nada para vengar su muerte y a él lo habían declarado loco. Por sus estrafalarias pinturas…Golpeó con fuerza la mesa, con las pocas fuerzas que le quedaban, pues casi no comía, querían matarlo de hambre.O debilitarlo…Escuchó cómo se abría la puerta, esperaba que fuera el joven mudo que le traía la comida. Pero era él…Se levantó para golpearlo, pero las pocas fuerzas que tenía por la falta de alimento lo hicieron caer al suelo.
Llevaba casi un mes allí encerrado, y para él era como si llevara un mes en el infierno, un triste y monótono paso de los días.Su amada había muerto y él con ella.Y lo que era peor de todo, no podía hacer nada para vengar su muerte y a él lo habían declarado loco. Por sus estrafalarias pinturas…Golpeó con fuerza la mesa, con las pocas fuerzas que le quedaban, pues casi no comía, querían matarlo de hambre.O debilitarlo…Escuchó cómo se abría la puerta, esperaba que fuera el joven mudo que le traía la comida. Pero era él…Se levantó para golpearlo, pero las pocas fuerzas que tenía por la falta de alimento lo hicieron caer al suelo.
- Eres más fuerte de lo que pensaba. Otro ya se habría muerto, pero tranquilo Duquesito, pronto estarás con tu amada.Joveliet. Sintió como el dolor le traspasaba el pecho, no podía creer que ella ya no estuviera...
- Me gustaría ver al cura.
- Uhmmm… hombre listo, sabes que vas a morir y quieres exhortar tus pecados. Uhmm bien, pero tendré que estar yo delante.Lo miró, eso no era bueno, quería estar con el cura a solas, pero pedírselo le haría sospechar y tenía que hacer algo muy importante antes de dejar este mundo.Asintió.
Unos días antes había conseguido que su fiel mayordomo llevara una carta al hijo de Joveliet, pero la carta había sido muy pobre y tal vez el pequeño nunca diera con ello…
El cura llegó antes de lo previsto y William trató de levantarse.
- ¡¡Dios del cielo!!- Se agachó a ayudarlo.- Esto es una atrocidad. – Dijo mirando hacia la puerta.- Recuerde, padre, que está bajo secreto de confesión.William lo miró, lo había planeado todo y su sonrisa así lo decía.- William, hijo ¿Qué puedo hacer por ti?- El cura lo miró, William asintió esperando que el cura supiera por que le había hecho ir.- Ya es hora de cerrar todos los caminos.- William asintió.- Deja tu alma tranquila.
Unos días antes había conseguido que su fiel mayordomo llevara una carta al hijo de Joveliet, pero la carta había sido muy pobre y tal vez el pequeño nunca diera con ello…
El cura llegó antes de lo previsto y William trató de levantarse.
- ¡¡Dios del cielo!!- Se agachó a ayudarlo.- Esto es una atrocidad. – Dijo mirando hacia la puerta.- Recuerde, padre, que está bajo secreto de confesión.William lo miró, lo había planeado todo y su sonrisa así lo decía.- William, hijo ¿Qué puedo hacer por ti?- El cura lo miró, William asintió esperando que el cura supiera por que le había hecho ir.- Ya es hora de cerrar todos los caminos.- William asintió.- Deja tu alma tranquila.
William lo miró, no podía hablar con él allí. Y no pensaba hablar sobre sus pecados delante de la persona que más odiaba ahora mismo, para que Dios lo perdonara, pero no pensaba dejar de hacerlo. Si odiar era un pecado, iría al mismo infierno. El cura le absolvió.
Éste se fue, sabiendo que ese sería el último día que vería al joven duque.
- Bien, ahora que ya te has confesado, ¿para qué perder más tiempo?
Lo vio ponerse los guantes, y tras hacerlo, sacó la pistola de William.
- Nadie verá nada raro en que un loco tras la muerte de su esposa se quite la vida ¿Verdad? Y los guantes evitaran que mis manos se manchen de pólvora. Como ves he pensado en todo.- ¿Por qué haces todo esto?
- Creo que es evidente.
Lo era.
Se acercó a él y le colocó la pistola en la sien, William se movió, pero no tenía fuerzas.
Éste se fue, sabiendo que ese sería el último día que vería al joven duque.
- Bien, ahora que ya te has confesado, ¿para qué perder más tiempo?
Lo vio ponerse los guantes, y tras hacerlo, sacó la pistola de William.
- Nadie verá nada raro en que un loco tras la muerte de su esposa se quite la vida ¿Verdad? Y los guantes evitaran que mis manos se manchen de pólvora. Como ves he pensado en todo.- ¿Por qué haces todo esto?
- Creo que es evidente.
Lo era.
Se acercó a él y le colocó la pistola en la sien, William se movió, pero no tenía fuerzas.
- Pero antes una cosa más.- William se levantó tambaleándose hasta la mesa y se apoyó en ésta. Sonrió, sabía lo que le iba a decir, llevaba un mes tratando de descubrirlo y el silencio de William le había exasperado hasta límites inconcebibles, pero éste no pensaba hablar.- ¿Dónde está el dinero con el que has conseguido levantar todo esto? Lo he pensado mucho.- Lo miró de reojo.- Y tu padre estaba en la ruina, tú sólo heredaste ruinas ¿Es cierto lo que cuentan? ¿Existen los pasadizos y las arcas familiares?
William se mostró inalterable, como si nada de eso fuera con él.- ¡¡Habla maldita sea!!- Y dicho esto, le golpeó con la culata de la pistola en la cara.
William, del impacto, se sentó en la silla, por así decirlo.
William se mostró inalterable, como si nada de eso fuera con él.- ¡¡Habla maldita sea!!- Y dicho esto, le golpeó con la culata de la pistola en la cara.
William, del impacto, se sentó en la silla, por así decirlo.
– Dímelo.William lo miró, había bajado la cara a su altura y le escupió a la cara.
- Nunca.
- ¡¡¡Maldito seas!!!- Levantó la mano para golpearlo y se paró.- Así nadie se creerá que te mataste solo… Se levantó y se puso bien la ropa.
- Entonces, ¿para qué perder más tiempo?. – Y lo miró sonriendo y William deseó hacerle tragar esa sonrisa. Deseó matarlo. - Ten claro… que un día… pagarás por esto.- ¿Y quién me lo va hacer pagar? Te recuerdo que tú estarás muerto.- Sonrió y lo miró.- Si… si hay reencarnación…yo volveré para vengarme. Lo juro, la vengaré.
- Bien, yo ya no estaré aquí.
- Nunca.
- ¡¡¡Maldito seas!!!- Levantó la mano para golpearlo y se paró.- Así nadie se creerá que te mataste solo… Se levantó y se puso bien la ropa.
- Entonces, ¿para qué perder más tiempo?. – Y lo miró sonriendo y William deseó hacerle tragar esa sonrisa. Deseó matarlo. - Ten claro… que un día… pagarás por esto.- ¿Y quién me lo va hacer pagar? Te recuerdo que tú estarás muerto.- Sonrió y lo miró.- Si… si hay reencarnación…yo volveré para vengarme. Lo juro, la vengaré.
- Bien, yo ya no estaré aquí.
- No. Pero todos sabrán lo que hiciste…
- Bien, ¿algo más?
- Bien, ¿algo más?
- Deseo que te pudras en el infierno.
Éste lo observó con furia. William lo miró, y cerró los ojos.
Y entonces, pensó en ella, pensó en su amada Joveliet, sintió su cálida sonrisa, y sus ojos plateados mirándolo. Recordó el sabor de sus labios, la dulzura de sus voz, su timidez y su gran corazón…Sonrió y ella en sus sueños le devolvió el gesto. Pronto, pronto estaría con ella.
Y entonces, todo fue negro, el azul de los ojos de su amada se fue convirtiendo poco a poco en oscuridad…El último pensamiento que tuvo, fue para ella y juró venganza.
Si había reencarnación, y un día volvía a este mundo, la vengaría.
Y con ese pensamiento, se sumergió en el sueño eterno.Lo que él no sabía era que cuando se reencarnara, no lo haría solo…
Y entonces, pensó en ella, pensó en su amada Joveliet, sintió su cálida sonrisa, y sus ojos plateados mirándolo. Recordó el sabor de sus labios, la dulzura de sus voz, su timidez y su gran corazón…Sonrió y ella en sus sueños le devolvió el gesto. Pronto, pronto estaría con ella.
Y entonces, todo fue negro, el azul de los ojos de su amada se fue convirtiendo poco a poco en oscuridad…El último pensamiento que tuvo, fue para ella y juró venganza.
Si había reencarnación, y un día volvía a este mundo, la vengaría.
Y con ese pensamiento, se sumergió en el sueño eterno.Lo que él no sabía era que cuando se reencarnara, no lo haría solo…
En la actualidad.Conversación por el Chat, hora las 22.30.
Ángel oscuro dice: Hola ¿Qué tal te ha ido el día?
Lunae dice : ….Sin comentarios…
Ángel oscuro dice: Hola ¿Qué tal te ha ido el día?
Lunae dice : ….Sin comentarios…
Ángel oscuro dice: Veo que hoy no estas muy habladora.
Lunae dice: No es eso…Es solo que no tengo ganas de empezar otro curso, eso es todo.
Ángel oscuro dice: Ya somos dos.
Lunae dice: Hoy no tengo muchas ganas de hablar.
Ángel oscuro dice: Se nota, me voy.
Lunae dice: Tampoco quiero que te vayas.
Ángel oscuro dice: Ya hablamos mañana,
Ángel oscuro dice: Ya hablamos mañana,
Lunae.Lunae dice: Si…No tengo ganas de pasar otra vez por lo mismo….No estoy preparada para empezar en otro colegio y enfrentarme…Déjalo.
Ángel oscuro dice: No, me gusta que me digas lo que piensas, es lo bueno que tiene esto de Internet, que como no ves a la otra persona a la cara, parece que todo es más fácil.
Lunae dice: Si…seguro que empiezo con mal pie.
Ángel oscuro dice: No, me gusta que me digas lo que piensas, es lo bueno que tiene esto de Internet, que como no ves a la otra persona a la cara, parece que todo es más fácil.
Lunae dice: Si…seguro que empiezo con mal pie.
Ángel oscuro dice: No puedes ser tan negativa.
Lunae dice: No lo soy, soy realista. Pero por lo menos ahora tengo mi coraza.
Ángel oscuro dice: ¿Coraza?
Ángel oscuro dice: ¿Coraza?
Lunae dice: Nada, cosas mías. Me tengo que ir.
Ángel oscuro dice: Que tengas un buen día mañana y no agaches la cabeza por nada.
Lunae dice: Lo intentare. Tú también ten un buen día en el instituto.
Ángel oscuro dice: Que tengas un buen día mañana y no agaches la cabeza por nada.
Lunae dice: Lo intentare. Tú también ten un buen día en el instituto.
Ángel oscuro dice: Es el mismo de siempre, rodeado de mocosos…
Lunae dice: ¡¡Ehh!! te recuerdo que esos mocosos podrían ser de mi edad.
Ángel oscuro dice: Lo se, solo quería ver que decías. Buenas noches Lunae.
Lunae dice: Buenas noches Ángel oscuro.
Lunae dice: ¡¡Ehh!! te recuerdo que esos mocosos podrían ser de mi edad.
Ángel oscuro dice: Lo se, solo quería ver que decías. Buenas noches Lunae.
Lunae dice: Buenas noches Ángel oscuro.
Andy
Llevo sólo una semana hablando con él, y es como si lo conociera de toda la vida, creo que lo estoy idealizando… Aun así siento algo…
- ¿Ya?Miro a mi padre con cara de pocos amigos, es reciproco, también él me mira a mí con la misma indiferencia.
Me levanto de la silla y me voy.
Mi padre y yo somos más bien como hermanos. Por decir algo, al menos eso es lo que le dice a sus amigos y, sobre todo, a sus amigas de una noche.
Sólo tiene treinta y tres años, y por un error me tuvo a mí cuando sólo era un niño de quince.Siempre me ha visto como su error, él y mi madre. Aunque más mi madre; mi padre y yo nos toleram
os, con mi madre nunca tuve trato, ella vivía y vive sólo para ella.
Mi padre y yo, antes de que se separaran, hacíamos algunas cosas, y yo lo veía bien, no esperaba más de él.Pero cuando se separaron, todo cambió, y mi padre sacó todo lo que llevaba dentro durante dieciocho años.Ahora todo se reducía a una sola cosa, yo sólo era un error, nunca debía haber nacido.Por mi nacimiento él perdió su vida…En el día de hoy están separados y mi madre se ha ido a vivir con mi psicólogo, pero a ese impresentable, prefiero no recordarlo.Después de la separación, mi padre empezó a salir con más regularidad, ahora es un auténtico metrosexual.A veces, me cuesta verlo como un padre, pero pese a todo, es mi padre.
Tiene el pelo del mismo color que yo, miel o caramelo según se mire aunque también dice que es como el trigo, yo lo veo rubio sin más, y los ojos verdes, en eso no se parece a mí, que yo los tengo azules.Pero lo que más me gusta de mis ojos, son las matas plateadas que tengo en ellos.Casi nadie se da cuenta, es como si fuera mi secreto. Sólo existen para quien me mira de verdad. Aunque a día de hoy, ni si quiera mi padre se ha percatado.Nos acabamos de trasladar a este pueblo, Ghostheart, Corazón fantasma.
Me gusta el nombre, es imponente, pero no fue por eso por lo que terminé aquí. Después de lo que me pasó en mi antiguo pueblo, tenía que irme, no podía seguir allí, no podía…Siento como el corazón se me acelera y respiro hondo dejando poco a poco que ese mal recuerdo se aleje de mi mente.
- ¿Ya?Miro a mi padre con cara de pocos amigos, es reciproco, también él me mira a mí con la misma indiferencia.
Me levanto de la silla y me voy.
Mi padre y yo somos más bien como hermanos. Por decir algo, al menos eso es lo que le dice a sus amigos y, sobre todo, a sus amigas de una noche.
Sólo tiene treinta y tres años, y por un error me tuvo a mí cuando sólo era un niño de quince.Siempre me ha visto como su error, él y mi madre. Aunque más mi madre; mi padre y yo nos toleram
os, con mi madre nunca tuve trato, ella vivía y vive sólo para ella.Mi padre y yo, antes de que se separaran, hacíamos algunas cosas, y yo lo veía bien, no esperaba más de él.Pero cuando se separaron, todo cambió, y mi padre sacó todo lo que llevaba dentro durante dieciocho años.Ahora todo se reducía a una sola cosa, yo sólo era un error, nunca debía haber nacido.Por mi nacimiento él perdió su vida…En el día de hoy están separados y mi madre se ha ido a vivir con mi psicólogo, pero a ese impresentable, prefiero no recordarlo.Después de la separación, mi padre empezó a salir con más regularidad, ahora es un auténtico metrosexual.A veces, me cuesta verlo como un padre, pero pese a todo, es mi padre.
Tiene el pelo del mismo color que yo, miel o caramelo según se mire aunque también dice que es como el trigo, yo lo veo rubio sin más, y los ojos verdes, en eso no se parece a mí, que yo los tengo azules.Pero lo que más me gusta de mis ojos, son las matas plateadas que tengo en ellos.Casi nadie se da cuenta, es como si fuera mi secreto. Sólo existen para quien me mira de verdad. Aunque a día de hoy, ni si quiera mi padre se ha percatado.Nos acabamos de trasladar a este pueblo, Ghostheart, Corazón fantasma.
Me gusta el nombre, es imponente, pero no fue por eso por lo que terminé aquí. Después de lo que me pasó en mi antiguo pueblo, tenía que irme, no podía seguir allí, no podía…Siento como el corazón se me acelera y respiro hondo dejando poco a poco que ese mal recuerdo se aleje de mi mente.
Me vine a este pueblo huyendo del mío, y lo que me hizo elegir éste y no otro, fue una foto que vi en Internet del acantilado que hay aquí.Sentí una intensa opresión en el pecho y la necesidad de venir a este lugar.Y aquí estoy. En un pueblo fantasma, huyendo de mis propios fantasmas y miedos.Curioso ¿no?
Entro en mi habitación, o más bien, en mi pequeño apartamento. Ha sido arreglado como si fuera mi propio piso particular. Tengo salita y un aseo sólo para mí, luego, detrás de un biombo, mi cama de matrimonio. Ese es mi sitio privado, y mi padre evita pasar a él, porque yo lo detesto, es mi intimidad, un lugar donde me siento segura, pese a saber que las paredes y los muebles nunca me acurrucarán en sus brazos cuando la tristeza invada mi alma…
Abro el frigorífico, nada más bajar por la escalera que comunica mi habitación con la cocina. Hay lo mismo de siempre, mucha lechuga y poco chocolate, mi padre se ha obsesionado con la dieta. No para de hacer ejercicio y de comer verduras, pero todos los sábados se va al Mc donals y se pide un big mac extra grande. Un patético metrosexual.
Uhmm… ¿Eso de ahí es chocolate? Meto la mano hasta el fondo y veo una tableta de chocolate blanco? …
….Ángel oscuro: no me gusta mucho el chocolate pero si tengo que comer comería chocolate blanco…
Ángel, me pregunto si ese será su verdadero nombre, la verdad es que me da miedo saber más cosas de él, me da miedo que esta magia que estoy sintiendo se desvanezca cuando la realidad sea totalmente distinta.Hace tiempo que no tengo amigos, si es que alguna vez los he tenido, y con él me siento, especial, nunca pensé que una persona pudiera hacerme sentir así, pero, ahora ya no estoy tan segura. Quizás sea también por lo sola que me siento.Cuando me meto en el Messenger y entro, mi corazón late más fuerte, y espero con calma…bueno, más bien un poco nerviosa o mejor dicho muy nerviosa. A que me diga hola. Es un buen amigo, y algo me dice que se siente tan solo como yo, quizás eso es lo que quiero pensar, a lo mejor es para que por una vez alguien me comprenda y haga que deje de sentirme tan aislada.En realidad no estoy sola…bueno, que esté rodeada de gente no significa que no me sienta sola.
Y al pensar en mis padres, no me siento protegida por ello.
Sé que ser padre es algo más que lleven los genes de uno.
Pero parece ser que como mis padres no me eligieron, yo me tengo que callar, pues gracias a su error estoy con vida.
A veces, me siento como si les tuviera que dar las gracias porque en su día mi madre no abortara. Sé que es patético, pero tras la separación y lo que me dijeron me sentí más sola todavía, y luego lo que me pasó…
Mis padres no se preocupan por mí, ya he crecido y ya han cumplido, aunque realmente prácticamente me he criado sola.
Ellos siempre han pensando que con dar de comer a un hijo y pagarle los estudios ya es todo, y no es así.
Siempre había sabido cómo eran mis padres, iban a los suyo, y llegaban tarde, pero no estaba sola, pero cuando cumplí la mayoría de edad, sacaron todo lo que llevaban dentro y tras decirme que por mi culpa se casaron y que les amargué la vida, por mi nacimiento, decidieron poner fin a su matrimonio. Lo que no entiendo, es porqué esperar dieciocho años para eso. Es algo que no he llegado a entender aún. Quizás algún día me lo digan. Aunque lo dudo, mi padre ya tiene suficiente con decidir qué camisa ponerse al día siguiente.
Por eso, tal vez, quiero que por una vez haya alguien en este mundo para el que yo l
o sea todo, y dejar así de sentirme en un mar lleno de olas sin saber sin un día estaré a salvo en tierra o me hundiré en mar para siempre.Lo curioso es que a veces tengo la sensación de que en realidad busco a alguien. Es muy raro, pero tengo la sensación de que alguien muy importante falta en mi vida.Aunque tal vez solo sea mi deseo de entrar al amor de mi vida. Si debe de ser eso.
En ocasiones, tengo la sensación de que me falta una parte vital de mi ser, como si no estuviera completa.
Me remuevo inquieta, cuando siento eso me pongo nerviosa porque es un sentimiento muy intenso, el cual todavía no estoy preparada para analizar.Pensaré en otra cosa…Ángel Oscuro.
A Ángel oscuro lo conocí un día por casualidad en un foro, había ido a la biblioteca esa tarde, y encontré un libro que por la pinta que tenía debía ser muy antiguo, estaba lleno de polvo y parecía muy leído. Pero dudé de si me gustaría o no. Me apunté el título y fui a mi casa a buscar por la red algunas opiniones. En un foro encontré su recomendación y le escribí, al poco, me contestó y me aconsejó que me lo leyera.
Al día siguiente, fui a la biblioteca y lo cogí, no paré de leerlo en toda la tarde, y cuando terminé, no dudé en meterme en el foro para decirle que gracias por la contestación. Y así es como empezamos a hablar del libro y después decidimos darnos los e-mailes.
De eso solo hace dos semanas, y únicamente he hablado con él unas pocas horas. Pero hay algo que me hace pensar constantemente en él, aunque quizás sea el hecho de que ahora me siento más sola que de costumbre.
Y para colmo, mañana es mi primer día de instituto. Siento como me invade un escalofrió por todo el cuerpo. No puedo evitarlo, tengo miedo de que alguien de mi antiguo pueblo me reconozca, eso sería mi fin.
- ¿Vas a cerrar la nevera o prefieres que te meta dentro?
Ups…No me había dado cuenta.
-¿Quieres? -Le digo acercándole la tableta de chocolate.
-No…- Se señala la tripa, su estómago que tiene forma de tableta de chocolate, no sé cómo no se da cuenta que por un poco de dulce no va a pasar nada.
- Estas más obsesionado que yo.
- Es cierto. Pero yo por lo menos no me escondo detrás…-Señala mis gafas y mi ropa ancha. Parezco una empollona de “mírame y no te me acerques”.
- No quiero hablar del tema.-No me entendería, es inútil que entienda lo importante que es para mí saber que nadie de este pueblo me conoce. No quiero volver a pasar otra vez por…
- Vale, vale...-Interrumpe mis pensamientos pero casi lo prefiero, veo que se acerca a mí y me quita las gafas de camuflaje de pasta gorda.
- Piensa que la primera impresión a veces es la más importante.
- Sí, para gente que se conforma con mirar lo superficial de las personas.- Se las quito de la mano, pero no me las pongo, sólo las necesito para leer, pero a veces se me olvida quitármelas, soy un poco despistada.
- Andrea, ya llevamos tres meses en este pueblo y es evidente que nadie te conoce.
Le miro muy seria, es inútil volver a decirle que la gente en verano suele ir de viaje, y que hasta que no pasen los primeros días de clase, no estaré segura de que realmente nadie me conoce. Parece como si cada vez que hablo con él contestara por hacerlo, pero no escucha como desearía que lo hiciera.
-Buenas noches, papa.-Digo mientras me voy a mi cuarto.
-Mañana no podré llevarte a clase.Me detengo.
- No esperaba lo contrario.
- ¿Qué? ¿Tienes miedo de que tus futuros novietes piensen que ya tienes uno? - Dice sonriendo. – No parezco tu padre.
Eso es cierto, más bien podría hacerme pasar por su hermana o su novia. Prefiero ser su hermana, la verdad, si fuera su novia me sentiría aún mas abandonada si cabe…Ya desvarío, esto de saber que dentro de unas horas comenzará el instituto y que sólo me queda un año de curso para tener el título… sería un tontería dejarlo a medias, pero las clases me dan escalofríos.
- No. Me voy a la cama.
Uhmm… ¿Eso de ahí es chocolate? Meto la mano hasta el fondo y veo una tableta de chocolate blanco? …
….Ángel oscuro: no me gusta mucho el chocolate pero si tengo que comer comería chocolate blanco…
Ángel, me pregunto si ese será su verdadero nombre, la verdad es que me da miedo saber más cosas de él, me da miedo que esta magia que estoy sintiendo se desvanezca cuando la realidad sea totalmente distinta.Hace tiempo que no tengo amigos, si es que alguna vez los he tenido, y con él me siento, especial, nunca pensé que una persona pudiera hacerme sentir así, pero, ahora ya no estoy tan segura. Quizás sea también por lo sola que me siento.Cuando me meto en el Messenger y entro, mi corazón late más fuerte, y espero con calma…bueno, más bien un poco nerviosa o mejor dicho muy nerviosa. A que me diga hola. Es un buen amigo, y algo me dice que se siente tan solo como yo, quizás eso es lo que quiero pensar, a lo mejor es para que por una vez alguien me comprenda y haga que deje de sentirme tan aislada.En realidad no estoy sola…bueno, que esté rodeada de gente no significa que no me sienta sola.
Y al pensar en mis padres, no me siento protegida por ello.
Sé que ser padre es algo más que lleven los genes de uno.
Pero parece ser que como mis padres no me eligieron, yo me tengo que callar, pues gracias a su error estoy con vida.
A veces, me siento como si les tuviera que dar las gracias porque en su día mi madre no abortara. Sé que es patético, pero tras la separación y lo que me dijeron me sentí más sola todavía, y luego lo que me pasó…
Mis padres no se preocupan por mí, ya he crecido y ya han cumplido, aunque realmente prácticamente me he criado sola.
Ellos siempre han pensando que con dar de comer a un hijo y pagarle los estudios ya es todo, y no es así.
Siempre había sabido cómo eran mis padres, iban a los suyo, y llegaban tarde, pero no estaba sola, pero cuando cumplí la mayoría de edad, sacaron todo lo que llevaban dentro y tras decirme que por mi culpa se casaron y que les amargué la vida, por mi nacimiento, decidieron poner fin a su matrimonio. Lo que no entiendo, es porqué esperar dieciocho años para eso. Es algo que no he llegado a entender aún. Quizás algún día me lo digan. Aunque lo dudo, mi padre ya tiene suficiente con decidir qué camisa ponerse al día siguiente.
Por eso, tal vez, quiero que por una vez haya alguien en este mundo para el que yo l
o sea todo, y dejar así de sentirme en un mar lleno de olas sin saber sin un día estaré a salvo en tierra o me hundiré en mar para siempre.Lo curioso es que a veces tengo la sensación de que en realidad busco a alguien. Es muy raro, pero tengo la sensación de que alguien muy importante falta en mi vida.Aunque tal vez solo sea mi deseo de entrar al amor de mi vida. Si debe de ser eso.En ocasiones, tengo la sensación de que me falta una parte vital de mi ser, como si no estuviera completa.
Me remuevo inquieta, cuando siento eso me pongo nerviosa porque es un sentimiento muy intenso, el cual todavía no estoy preparada para analizar.Pensaré en otra cosa…Ángel Oscuro.
A Ángel oscuro lo conocí un día por casualidad en un foro, había ido a la biblioteca esa tarde, y encontré un libro que por la pinta que tenía debía ser muy antiguo, estaba lleno de polvo y parecía muy leído. Pero dudé de si me gustaría o no. Me apunté el título y fui a mi casa a buscar por la red algunas opiniones. En un foro encontré su recomendación y le escribí, al poco, me contestó y me aconsejó que me lo leyera.
Al día siguiente, fui a la biblioteca y lo cogí, no paré de leerlo en toda la tarde, y cuando terminé, no dudé en meterme en el foro para decirle que gracias por la contestación. Y así es como empezamos a hablar del libro y después decidimos darnos los e-mailes.
De eso solo hace dos semanas, y únicamente he hablado con él unas pocas horas. Pero hay algo que me hace pensar constantemente en él, aunque quizás sea el hecho de que ahora me siento más sola que de costumbre.
Y para colmo, mañana es mi primer día de instituto. Siento como me invade un escalofrió por todo el cuerpo. No puedo evitarlo, tengo miedo de que alguien de mi antiguo pueblo me reconozca, eso sería mi fin.
- ¿Vas a cerrar la nevera o prefieres que te meta dentro?
Ups…No me había dado cuenta.
-¿Quieres? -Le digo acercándole la tableta de chocolate.
-No…- Se señala la tripa, su estómago que tiene forma de tableta de chocolate, no sé cómo no se da cuenta que por un poco de dulce no va a pasar nada.
- Estas más obsesionado que yo.
- Es cierto. Pero yo por lo menos no me escondo detrás…-Señala mis gafas y mi ropa ancha. Parezco una empollona de “mírame y no te me acerques”.
- No quiero hablar del tema.-No me entendería, es inútil que entienda lo importante que es para mí saber que nadie de este pueblo me conoce. No quiero volver a pasar otra vez por…
- Vale, vale...-Interrumpe mis pensamientos pero casi lo prefiero, veo que se acerca a mí y me quita las gafas de camuflaje de pasta gorda.
- Piensa que la primera impresión a veces es la más importante.
- Sí, para gente que se conforma con mirar lo superficial de las personas.- Se las quito de la mano, pero no me las pongo, sólo las necesito para leer, pero a veces se me olvida quitármelas, soy un poco despistada.
- Andrea, ya llevamos tres meses en este pueblo y es evidente que nadie te conoce.
Le miro muy seria, es inútil volver a decirle que la gente en verano suele ir de viaje, y que hasta que no pasen los primeros días de clase, no estaré segura de que realmente nadie me conoce. Parece como si cada vez que hablo con él contestara por hacerlo, pero no escucha como desearía que lo hiciera.
-Buenas noches, papa.-Digo mientras me voy a mi cuarto.
-Mañana no podré llevarte a clase.Me detengo.
- No esperaba lo contrario.
- ¿Qué? ¿Tienes miedo de que tus futuros novietes piensen que ya tienes uno? - Dice sonriendo. – No parezco tu padre.
Eso es cierto, más bien podría hacerme pasar por su hermana o su novia. Prefiero ser su hermana, la verdad, si fuera su novia me sentiría aún mas abandonada si cabe…Ya desvarío, esto de saber que dentro de unas horas comenzará el instituto y que sólo me queda un año de curso para tener el título… sería un tontería dejarlo a medias, pero las clases me dan escalofríos.
- No. Me voy a la cama.
- Sí, sólo te faltaría llevar ojeras con tu indumentaria de “mírame y no te me acerques”.
Le miro a los ojos, y él sonríe, y se va de la cocina.No parece mi padre, para nada, y eso me duele, porque a veces echo de menos un padre o una madre, alguien con quien poder hablar cuando me siento sola.Alguien para quien yo sea importante.
No he podido dormir, tengo el corazón a cien y tengo que ir a clase, esperemos que debajo de estas gafas nadie me reconozca, y de ser así, saldré corriendo en el primer autobús. No puedo pasar por lo mismo otra vez, no podría soportarlo, aún no estoy preparada, y sé que no lo estaré hasta que no sepa la verdad de lo que pasó aquel día...Pero no habrá nadie que me reconozca. Trato de tranquilizarme a sabiendas de que el mundo es un pañuelo y el hecho de estar a tres horas de mi antiguo pueblo no hace que sea imposible que alguien de él esté aquí.
Se me hace un nudo en el estómago cada vez que veo sus caras riéndose de mí y el rostro de Carlos.No quiero seguir recordando.Respiro hondo, de eso hace ya casi un año y, sin embargo, parece que fue ayer.Tengo que seguir adelante, además, hoy me he puesto mis gafas más feas, por si las moscas. No quiero correr riesgos, y más, después de haber convencido a mi padre para mudarnos, bueno, realmente no sucedió así, lo cierto es que no le quedó más remedio que venirse a vivir conmigo si quería tener una casa.
Empiezo a ver el instituto, es horrible. Como mi estado de ánimo. Gris.Me quedo quieta mirando la fachada. Está lleno de jóvenes de mi edad, la gente se me queda observando, es normal, parezco ``Bea la fea´´, pero yo no quiero transformarme en guapa, al menos, hasta que sepa que nadie sabe de mí. Tampoco es que vaya tan fea, sólo que llevo ropa ancha y unas gafas un poco llamativas… sólo un poco. Únicamente me falta un cartel en la frente que diga: No te me acerques.
Era hora de entrar.
Voy directa hacia el montón de gente. De inmediato, una ola de ojos se posa en mí, no sólo por ser la nueva, si no también por mi manera de vestir.
No obstante, mientras no me reconozcan yo estoy tranquila, al menos, al mirarlos a ellos, no tengo miedo de que sepan algo que yo aún no he conseguido recordar de esa noche.
Me pongo en la cola que hay delante del mostrador de recepción y siento a alguien llamarme.
- Andrea Ruiz, ¿verdad?
- Sí, soy yo.- Toma, estas son tus clases, tu hermano me dijo que vendrías a este instituto y he pensado que a nadie le viene mal una ayuda.- Me mira con los ojos brillantes, es evidente que le gusta mi `` hermano ´´ muy poca gente sabe que en realidad es mi padre.Cojo el papel y la miro, con cara de pocos amigos, esta rubia de bote no es más que una de la larga lista de chicas que han pasado por mi casa este verano.
Le miro a los ojos, y él sonríe, y se va de la cocina.No parece mi padre, para nada, y eso me duele, porque a veces echo de menos un padre o una madre, alguien con quien poder hablar cuando me siento sola.Alguien para quien yo sea importante.
No he podido dormir, tengo el corazón a cien y tengo que ir a clase, esperemos que debajo de estas gafas nadie me reconozca, y de ser así, saldré corriendo en el primer autobús. No puedo pasar por lo mismo otra vez, no podría soportarlo, aún no estoy preparada, y sé que no lo estaré hasta que no sepa la verdad de lo que pasó aquel día...Pero no habrá nadie que me reconozca. Trato de tranquilizarme a sabiendas de que el mundo es un pañuelo y el hecho de estar a tres horas de mi antiguo pueblo no hace que sea imposible que alguien de él esté aquí.
Se me hace un nudo en el estómago cada vez que veo sus caras riéndose de mí y el rostro de Carlos.No quiero seguir recordando.Respiro hondo, de eso hace ya casi un año y, sin embargo, parece que fue ayer.Tengo que seguir adelante, además, hoy me he puesto mis gafas más feas, por si las moscas. No quiero correr riesgos, y más, después de haber convencido a mi padre para mudarnos, bueno, realmente no sucedió así, lo cierto es que no le quedó más remedio que venirse a vivir conmigo si quería tener una casa.
Empiezo a ver el instituto, es horrible. Como mi estado de ánimo. Gris.Me quedo quieta mirando la fachada. Está lleno de jóvenes de mi edad, la gente se me queda observando, es normal, parezco ``Bea la fea´´, pero yo no quiero transformarme en guapa, al menos, hasta que sepa que nadie sabe de mí. Tampoco es que vaya tan fea, sólo que llevo ropa ancha y unas gafas un poco llamativas… sólo un poco. Únicamente me falta un cartel en la frente que diga: No te me acerques.
Era hora de entrar.
Voy directa hacia el montón de gente. De inmediato, una ola de ojos se posa en mí, no sólo por ser la nueva, si no también por mi manera de vestir.
No obstante, mientras no me reconozcan yo estoy tranquila, al menos, al mirarlos a ellos, no tengo miedo de que sepan algo que yo aún no he conseguido recordar de esa noche.
Me pongo en la cola que hay delante del mostrador de recepción y siento a alguien llamarme.
- Andrea Ruiz, ¿verdad?
- Sí, soy yo.- Toma, estas son tus clases, tu hermano me dijo que vendrías a este instituto y he pensado que a nadie le viene mal una ayuda.- Me mira con los ojos brillantes, es evidente que le gusta mi `` hermano ´´ muy poca gente sabe que en realidad es mi padre.Cojo el papel y la miro, con cara de pocos amigos, esta rubia de bote no es más que una de la larga lista de chicas que han pasado por mi casa este verano.
- Gracias.
- Suerte.Yo lo que necesito es un milagro. Un milagro que me haga no ir a clase.
Empiezo a caminar hacia mi clase, no queda lejos de mi dirección, mal asunto, no estay preparada para entrar.Miro por la ventana que hay en la puerta, todo se parece demasiado a mi otro instituto, pero aquí nadie me conoce, nadie sabe mi secreto, Nadie…
- Suerte.Yo lo que necesito es un milagro. Un milagro que me haga no ir a clase.
Empiezo a caminar hacia mi clase, no queda lejos de mi dirección, mal asunto, no estay preparada para entrar.Miro por la ventana que hay en la puerta, todo se parece demasiado a mi otro instituto, pero aquí nadie me conoce, nadie sabe mi secreto, Nadie…
- Perdona…- Levanto la vista y veo a una chica de mi edad clavándome la mirada y señalando la puerta.
- Claro.- Hay que entrar…Y sin más, entro en clase, ya no hay vuelta atrás.
- Eres nueva, ¿verdad?- Ya no me acordaba de ella, pero ella me sigue muy de cerca.
La gente me observa, curiosa, y también la miran a ella, va vestida tan sencilla como yo, pero su pelo… ¡su pelo es rosa chicle!, sin embargo le queda bien… bueno, dentro de lo que cabe…
- Sí, soy Andrea.
- Yo soy Ani, encantada de conocerte.- Me da la mano muy energéticamente.-Ven, siéntame conmigo, yo sé lo duro que es empezar en un instituto nuevo.
- Gracias.Si no quería llamar la atención, creo que no lo he conseguido, ahora soy la compañera de la hermana de la pantera rosa o de espinete según del lado que se la mire.Pero pese a eso, esta chica tiene algo que hace que me caiga bien. Tal vez sea que es la única que no me ha mirado con cara de pocos amigos.Nos sentamos en la última fila pegadas a la ventana, me atrevo a levantar la vista y mirar mi clase, todo parece igual que siempre, los chulos y los marginados, y los que no se encuentran en ningún grupo. Lo mismo que en todos los institutos ¿Y dónde encajo yo? Está claro, si miro a mi izquierda, en el lado de los raros marginados. Pero no me importa, estoy feliz, no hay nadie al que le resulte familiar.
Por fin puedo expulsar el aire que tenía acumulado en mi pecho.
Yo he estado en todos esos grupos, y sin dudarlo, me quedo en el de los que pasan desapercibidos. Miro a mi compañera mientras saca las cosas de la mochila…Bueno, los que pasaban casi desapercibidos.
- Es él. Cada año está más guapo, es una suerte que haya repetido.Miro hacia la puerta y veo al joven que está entrando a la clase. Levanto la vista, y al descubrir al rubio que ha entrado, siento una opresión en el pecho (la misma que me llevó a venir a este lugar), siento cada fibra de mi ser vibrar por su mera presencia. Nunca lo he visto, de ser así, lo recordaría, y sin embargo, es como si llevara toda la vida buscándolo.
Es como si el sentimiento extraño que llevo años ignorando, cobrara vida en mi alma. Tengo ganas de llorar. De reír… Siento un sinfín de sensaciones y me asusto ante todas ellas. Pero lo mas extraño es que siento como si después de muchos años, hubiera vuelto a mi hogar.¿Qué me está pasando?Me cuesta respirar, y antes de que el pose sus ojos en mí, se que serán azules, como si ya los hubiera visto antes.
Y así son, me observa serio y desconcertado, lo puedo sentir, es como si mi mirada estuviera sujeta a la suya.Percibo que lo que siento no es únicamente cosa mía. Sus ojos me estudian, y me separan de todo lo de demás, es como si el resto desapareciera, y sólo quedáramos él y yo.
De repente, rompe el contacto visual. Noto como suelto el aire de los pulmones, pero mi corazón late aún desbocado.
Me llevo la mano al pecho y miro la mesa desconcertada, no sé que me ha pasado, pero lo que he sentido con sólo mirarlo ha sido demasiado intenso como para echarlo a un lado.No me hace falta volver a mirarlo para saber cómo es, su imagen ha quedado grabada en mi mente.
Lleva un vaquero moderno con arrugas debajo de los bolsillos y una camisa blanca debajo de su chupa de cuero marrón oscuro.La chupa no hace más acentuar su cuerpo marcado por los músculos.Es delgado, pero fibroso el pelo rubio oscuro, lo lleva de punta hacia varios lados, oscureciendo este con la gomina.
Me fijo en la mesa, y junto las manos nerviosa, al examinarme veo mi ropa extravagante, y todos los pretextos para ponerme de esta manera, se desmoronan, ahora sólo pienso en lo ridícula que estoy, y en la opinión que ha debido de hacerse de mí.Porque aunque no habría de haberme importado, lo cierto es que me importa.
- Ho…Hola.- Es mi compañera, le estaba está saludando, o lo intenta.
No me hace falta girarme hacia la derecha para saber que se ha sentado al otro lado del pasillo, puedo sentirlo. Miro de reojo.
Él la sonríe, y puedo ver como se le forma un pequeño hoyuelo. En su modo de saludarla, mientras saca los libros, está claro que quiere dejar patente que no quiere conversar con ella.
Será engreído.
Y pese a ello, mi corazón no se calma. Lo más increíble de todo es que me siento como si lo conociera.Entra el profesor, un hombre de cuarenta años; parece que le ha dado por la moda metro sexual, pero eso yo ya lo sabía, es amigo de mi padre desde que vinimos al pueblo, a pesar de que sólo lo ha visto unas cuatro veces, su peculiar estilo no me ha pasado desapercibido.De hecho, al mirarlo no puedes dejar de sonreír, no cambia ni para ir a la escuela. ¿Cómo se puede poner esa camisa de color rosa chillón para dar clases?¿Es para que nadie le mire a él y preste atención a su camisa?¡Dios, es un castigo para la vista!Comienzo a sentir unos ojos azules clavados en mí, es él, me está mirado, no debería mirar, sin embargo, lo hago y al hacerlo, me topo con una sonrisa que de inmediato borra, ahora su cara está seria, y me observa como si me estuviera estudiando. Y yo, pese a saber que debería apartar la mirada, lo sigo con atención.Mientras lo miro a los ojos, descubro una pequeña cicatriz cerca de la ceja, pese a eso, ésta no hace que parezca menos atractivo, si no todo lo contrario, le da un aspecto de tipo duro, de mírame y no me toques.
Sus ojos son de un azul marino, tormentosos y fríos como el hielo.
Debo dejar de observarlo y, con ese fin, vuelvo la vista a mi profesor, pero al mirarlo se que he cometido un error.
¿Cómo pretende que me entere de lo que dice con una camisa de ese color?Cambio rápidamente el movimiento de mis ojos y miro a mi compañera. No sé si reír o llorar, el rosa me persigue. Tiene gracia, la verdad.
- ¿No has pensado teñirte el pelo? -¿Y me lo pregunta alguien que tiene el pelo de color de espinete?
- No, me gusta de este color.
- Es bonito, es de color trigo oscuro.- La miro, nunca han descrito de esa forma mi pelo, yo lo veo más bien rubio oscuro y en verano más claro.-… pero si le pusieras unas mechas rubias te quedaría mejor.- Prosigue.
- Claro.- Hay que entrar…Y sin más, entro en clase, ya no hay vuelta atrás.
- Eres nueva, ¿verdad?- Ya no me acordaba de ella, pero ella me sigue muy de cerca.
La gente me observa, curiosa, y también la miran a ella, va vestida tan sencilla como yo, pero su pelo… ¡su pelo es rosa chicle!, sin embargo le queda bien… bueno, dentro de lo que cabe…
- Sí, soy Andrea.
- Yo soy Ani, encantada de conocerte.- Me da la mano muy energéticamente.-Ven, siéntame conmigo, yo sé lo duro que es empezar en un instituto nuevo.
- Gracias.Si no quería llamar la atención, creo que no lo he conseguido, ahora soy la compañera de la hermana de la pantera rosa o de espinete según del lado que se la mire.Pero pese a eso, esta chica tiene algo que hace que me caiga bien. Tal vez sea que es la única que no me ha mirado con cara de pocos amigos.Nos sentamos en la última fila pegadas a la ventana, me atrevo a levantar la vista y mirar mi clase, todo parece igual que siempre, los chulos y los marginados, y los que no se encuentran en ningún grupo. Lo mismo que en todos los institutos ¿Y dónde encajo yo? Está claro, si miro a mi izquierda, en el lado de los raros marginados. Pero no me importa, estoy feliz, no hay nadie al que le resulte familiar.
Por fin puedo expulsar el aire que tenía acumulado en mi pecho.
Yo he estado en todos esos grupos, y sin dudarlo, me quedo en el de los que pasan desapercibidos. Miro a mi compañera mientras saca las cosas de la mochila…Bueno, los que pasaban casi desapercibidos.
- Es él. Cada año está más guapo, es una suerte que haya repetido.Miro hacia la puerta y veo al joven que está entrando a la clase. Levanto la vista, y al descubrir al rubio que ha entrado, siento una opresión en el pecho (la misma que me llevó a venir a este lugar), siento cada fibra de mi ser vibrar por su mera presencia. Nunca lo he visto, de ser así, lo recordaría, y sin embargo, es como si llevara toda la vida buscándolo.
Es como si el sentimiento extraño que llevo años ignorando, cobrara vida en mi alma. Tengo ganas de llorar. De reír… Siento un sinfín de sensaciones y me asusto ante todas ellas. Pero lo mas extraño es que siento como si después de muchos años, hubiera vuelto a mi hogar.¿Qué me está pasando?Me cuesta respirar, y antes de que el pose sus ojos en mí, se que serán azules, como si ya los hubiera visto antes.
Y así son, me observa serio y desconcertado, lo puedo sentir, es como si mi mirada estuviera sujeta a la suya.Percibo que lo que siento no es únicamente cosa mía. Sus ojos me estudian, y me separan de todo lo de demás, es como si el resto desapareciera, y sólo quedáramos él y yo.
De repente, rompe el contacto visual. Noto como suelto el aire de los pulmones, pero mi corazón late aún desbocado.
Me llevo la mano al pecho y miro la mesa desconcertada, no sé que me ha pasado, pero lo que he sentido con sólo mirarlo ha sido demasiado intenso como para echarlo a un lado.No me hace falta volver a mirarlo para saber cómo es, su imagen ha quedado grabada en mi mente.
Lleva un vaquero moderno con arrugas debajo de los bolsillos y una camisa blanca debajo de su chupa de cuero marrón oscuro.La chupa no hace más acentuar su cuerpo marcado por los músculos.Es delgado, pero fibroso el pelo rubio oscuro, lo lleva de punta hacia varios lados, oscureciendo este con la gomina.
Me fijo en la mesa, y junto las manos nerviosa, al examinarme veo mi ropa extravagante, y todos los pretextos para ponerme de esta manera, se desmoronan, ahora sólo pienso en lo ridícula que estoy, y en la opinión que ha debido de hacerse de mí.Porque aunque no habría de haberme importado, lo cierto es que me importa.
- Ho…Hola.- Es mi compañera, le estaba está saludando, o lo intenta.
No me hace falta girarme hacia la derecha para saber que se ha sentado al otro lado del pasillo, puedo sentirlo. Miro de reojo.
Él la sonríe, y puedo ver como se le forma un pequeño hoyuelo. En su modo de saludarla, mientras saca los libros, está claro que quiere dejar patente que no quiere conversar con ella.
Será engreído.
Y pese a ello, mi corazón no se calma. Lo más increíble de todo es que me siento como si lo conociera.Entra el profesor, un hombre de cuarenta años; parece que le ha dado por la moda metro sexual, pero eso yo ya lo sabía, es amigo de mi padre desde que vinimos al pueblo, a pesar de que sólo lo ha visto unas cuatro veces, su peculiar estilo no me ha pasado desapercibido.De hecho, al mirarlo no puedes dejar de sonreír, no cambia ni para ir a la escuela. ¿Cómo se puede poner esa camisa de color rosa chillón para dar clases?¿Es para que nadie le mire a él y preste atención a su camisa?¡Dios, es un castigo para la vista!Comienzo a sentir unos ojos azules clavados en mí, es él, me está mirado, no debería mirar, sin embargo, lo hago y al hacerlo, me topo con una sonrisa que de inmediato borra, ahora su cara está seria, y me observa como si me estuviera estudiando. Y yo, pese a saber que debería apartar la mirada, lo sigo con atención.Mientras lo miro a los ojos, descubro una pequeña cicatriz cerca de la ceja, pese a eso, ésta no hace que parezca menos atractivo, si no todo lo contrario, le da un aspecto de tipo duro, de mírame y no me toques.
Sus ojos son de un azul marino, tormentosos y fríos como el hielo.
Debo dejar de observarlo y, con ese fin, vuelvo la vista a mi profesor, pero al mirarlo se que he cometido un error.
¿Cómo pretende que me entere de lo que dice con una camisa de ese color?Cambio rápidamente el movimiento de mis ojos y miro a mi compañera. No sé si reír o llorar, el rosa me persigue. Tiene gracia, la verdad.
- ¿No has pensado teñirte el pelo? -¿Y me lo pregunta alguien que tiene el pelo de color de espinete?
- No, me gusta de este color.
- Es bonito, es de color trigo oscuro.- La miro, nunca han descrito de esa forma mi pelo, yo lo veo más bien rubio oscuro y en verano más claro.-… pero si le pusieras unas mechas rubias te quedaría mejor.- Prosigue.
- Gracias por el consejo, pero creo que no me apetece cambiarlo.
- Yo estudio un curso de peluquería.- Ahora encaja todo, no dejaré que nunca onga sus bonitas manos en mi pelo.Me sale una risa, más alto de lo que había pretendido, y a mi derecha escucho lo que parece un intento de sonrisa, sé que es de mi compañero de la derecha.- Sí…-Me mira algo incómoda, yo me pongo seria, no entiendo porque me siento feliz.- Mi pelo es uno de mis experimentos.No, de eso no hay duda. Otra vez sonrío para mi pesar, pero no puedo evitarlo.
- Yo estudio un curso de peluquería.- Ahora encaja todo, no dejaré que nunca onga sus bonitas manos en mi pelo.Me sale una risa, más alto de lo que había pretendido, y a mi derecha escucho lo que parece un intento de sonrisa, sé que es de mi compañero de la derecha.- Sí…-Me mira algo incómoda, yo me pongo seria, no entiendo porque me siento feliz.- Mi pelo es uno de mis experimentos.No, de eso no hay duda. Otra vez sonrío para mi pesar, pero no puedo evitarlo.
- Andrea Ruiz.- El otro rosa del día me llama.El profesor me está llamando. Levanto la vista y veo que me hace señales con la mano para que me acerque. No. No quiero acércame, aun no me he recuperado de la risa y si lo miro muy de cerca, tal vez no pueda evitar reírme en su cara por el color de la camisa…
- ¿Quiere algo? –Es evidente que quiere que vaya, que pregunta más estúpida.
- Venga un momento, por favor.
¿Y si digo que no? Pero no lo intento siquiera, me levanto y voy hacia su mesa, escucho los cuchicheos y me figuro que son dirigidos a mí. Pero yo estoy más pendiente de serenar mi risa. Tengo que parecer seria, a todo esto, ¿por qué de repente tengo esta risa tonta? Desde que….No, no puede ser que esté así por mi compañero de mi derecha. Pero hacía tanto tiempo que no sonreía, que casi me da igual el motivo.
Miro hacia atrás, más seria de lo que debería, él me está mirando, ahora si sonríe, con una sonrisa enigmática y misteriosa, como si él supiera algo que los demás ignoramos, y puedo ver el hoyuelo que tiene cerca de la boca. Pese a sus labios curvados en una mueca alegre, sus ojos azules, son fríos. Es como si no dejara pasar ninguna clase de sentimientos a través de ellos.
Me giro y espero no volver a mirarlo más en lo que queda del día, parezco una estúpida que nunca hubiera visto un chico guapo. Además, con las pintas que llevo, ¿no será posible que se esté riendo de mí y no conmigo? Eso hace silenciar mi risa de golpe.Llego a la mesa y veo que el profesor tiene mi libro de familia en la mano, ¿Por qué lo tendrá él?
- Toma, dale esto a tu…- No sabe cómo llamar a mi padre, él si sabe que soy su hija, pero también sabe que es un secreto. Al final me mira y no dice nada.- Es que lo necesitaba y como somos amigos me lo dejó sin problema.- Gracias, ya se lo daré yo.
Mi padre forma parte del grupo de metro-sexuales de mi profesor.Sólo espero que nunca se ponga una camisa de ese color tan… hortera con flores rositas en el bolsillo…Desde mi asiento no había percibido las flores. Mi risa quiere salir de nuevo, pero al bajar la vista y ver el libro de familia lo demás deja de existir. Libro de familia… es curioso que sigua siendo un libro de familia cuando la mía está rota, y para mis padres sólo soy una hermana pequeña, un error del pasado…
¿Cómo puede ser un libro de familia… de una que sólo ha sido una mentira de puertas para fuera?
¿Ahora yo soy lo único que queda de lo que parecía ser?
- ¿Quiere algo? –Es evidente que quiere que vaya, que pregunta más estúpida.
- Venga un momento, por favor.
¿Y si digo que no? Pero no lo intento siquiera, me levanto y voy hacia su mesa, escucho los cuchicheos y me figuro que son dirigidos a mí. Pero yo estoy más pendiente de serenar mi risa. Tengo que parecer seria, a todo esto, ¿por qué de repente tengo esta risa tonta? Desde que….No, no puede ser que esté así por mi compañero de mi derecha. Pero hacía tanto tiempo que no sonreía, que casi me da igual el motivo.
Miro hacia atrás, más seria de lo que debería, él me está mirando, ahora si sonríe, con una sonrisa enigmática y misteriosa, como si él supiera algo que los demás ignoramos, y puedo ver el hoyuelo que tiene cerca de la boca. Pese a sus labios curvados en una mueca alegre, sus ojos azules, son fríos. Es como si no dejara pasar ninguna clase de sentimientos a través de ellos.
Me giro y espero no volver a mirarlo más en lo que queda del día, parezco una estúpida que nunca hubiera visto un chico guapo. Además, con las pintas que llevo, ¿no será posible que se esté riendo de mí y no conmigo? Eso hace silenciar mi risa de golpe.Llego a la mesa y veo que el profesor tiene mi libro de familia en la mano, ¿Por qué lo tendrá él?
- Toma, dale esto a tu…- No sabe cómo llamar a mi padre, él si sabe que soy su hija, pero también sabe que es un secreto. Al final me mira y no dice nada.- Es que lo necesitaba y como somos amigos me lo dejó sin problema.- Gracias, ya se lo daré yo.
Mi padre forma parte del grupo de metro-sexuales de mi profesor.Sólo espero que nunca se ponga una camisa de ese color tan… hortera con flores rositas en el bolsillo…Desde mi asiento no había percibido las flores. Mi risa quiere salir de nuevo, pero al bajar la vista y ver el libro de familia lo demás deja de existir. Libro de familia… es curioso que sigua siendo un libro de familia cuando la mía está rota, y para mis padres sólo soy una hermana pequeña, un error del pasado…
¿Cómo puede ser un libro de familia… de una que sólo ha sido una mentira de puertas para fuera?
¿Ahora yo soy lo único que queda de lo que parecía ser?
Will
Otro año más en este apestoso instituto, y todo por aquel cabrón…pero es preferible no pensar en ello, al fin y al cabo, nadie me creyó, bueno, realmente no me molesté en desmentirlo, no me apetecía perder el tiempo. Yo estaba en lugar a la hora de los hechos, a nadie le importó si me jugué la vida al entrar en el gimnasio, para ver si había alguien dentro cuando se desató el incendio. Para ellos, que yo fuera el culpable les beneficiaba, el chico rico que pasa de todo y todos, desde luego daba el tipo; y a cambio, un nuevo gimnasio gratis, mi padre se mostró muy firme en su decisión y reparó todos los daños, yo nunca dije que no fuera culpable, de todos modos, nadie me hubiese creído; que te den un polideportivo nuevo por la cara, sobre todo para el director de mi instituto, es más importante que la integridad, pero pre
fiero no pensar más en ellos. Me pusieron de castigo repetir curso, además, claro, dijeron que no me quitarían la capitanía de equipo de fútbol porque tampoco iban a ser tan malos, hipócritas… eso es lo que son, yo soy el que lleva al equipo. Más que capitán, soy entrenador, y me necesitan para ganar la liga entre institutos, pero de que la ganaremos, de eso, no me cabe duda.Vivo en un mundo de mentirosos y de gente que por sacarte dinero hace lo que sea. Por aquel entonces, todas las chicas que querían algo de mí se acercaban para decirme que yo era inocente, pero ya no me engañan, lo único que ven en mí es mi cuenta corriente de un montón de millones gracias a la herencia de mi padre, el Duque de Ghostheart. Sí, por si no lo he dicho antes, con esa herencia multimillonaria también heredé, para mi desgracia, el título tras la muerte hace unos pocos meses, de mi padre. Ahora soy el duque de Ghostheart y eso es lo único que la gente ve.
Un Duque.
Aparte de ir al instituto para sacarme un título (que ya debería tener), cuando estoy en mi casa, debo encargarme de las empresas de mi padre y de la familia de éste. Que la mayoría, porqué no decirlo, son un atajo de vagos que sólo saben sacar la visa oro y pagar sin importar el precio. Más de uno, considero que se cree que el dinero nace de los árboles…Mi padre esperaba que estudiara empresariales como todos los duques recientes de la familia y yo, cómo no, es lo que tendré que hacer.
Desde que era niño he sido preparado para ser el heredero de la familia, he vivido una infancia rodeada de libros de contabilidad y cuentas.
A los catorce años decidí estudiar en el instituto, necesitaba un poco de vida normal, dejar de ser William el heredero, pero al entrar en el instituto la gente me trataba como si fuera un Dios, sólo podía ver sus mentiras y falsedad.En mis veinte años, nunca he conocido a nadie que me parezca legal de verdad, bueno… a excepción de mi cocinera (y niñera, cuando era niño) y su marido el mayordomo, ellos sí que son gente legal, realmente me he criado con ellos y los considero de la familia, pero personas así hoy en día en este mundo quedan pocas.Siempre sé que esperan algo de mí, algo que nada tiene que ver conmigo, por eso nunca he tenido novia y no tengo pensamiento de tenerla, me lío con la que me gusta por una noche, ella no espera más y yo nunca le daré la oportunidad de ello. Luego “si te he visto no me acuerdo”, puede que parezca cruel así dicho, pero al fin y al cabo… ¿no son ellas las que sólo buscan mi dinero?El amor y todas esas tonterías románticas no existen, no creo que nunca llegue a conocer a esa persona por la que sí estaría dispuesto a darlo todo, a ser tal como soy. A mostrarme ante ella sin barreras, sin tapujos.
Sinceramente, no lo cre
o, no creo en los sueños desde niño y todas esas cursiladas románticas, no son más que invenciones de gente que está sola y necesita creer que algún día alguien la rescatará de su soledad.
Yo por el contrario, hace tiempo que aprendí que la única amante fiel que puedo tener y tendré, es mi amada y solitaria soledad.La noche ha sido larga, otro año más al instituto, aún me pregunto porqué insistí tanto en ir. Era un crío y tenía la esperanza de ser uno más… que lejos quedan ya los sueños…
Bajo al garaje, me quedo mirando mi colección de coches, me gustan los coches, y mi padre siempre me ha comprado lo que le he pedido. Sólo uso uno de ellos, el Mercedes Sportcoupe. Es magnífico, tiene todos los extras, pero aparte, lo he llevado a maquear al taller de un conocido que me deja hacer mis propios diseños y prototipos.Me monto y me pongo mis Rayban, no me gusta que me dé el sol en los ojos, de hecho, de día no se conducir sin gafas de sol.
No me pilla muy lejos el instituto de mi ``casa´´, pero si a eso le añado que nunca voy a menos de setenta por mi pueblo…El aparcamiento tiene este año más coches que el anterior, pero yo tengo mi sitio reservado, por algo soy el chico malo que ha quemado el gimnasio, ¿no? La gente sabe donde aparco y no se atreven a quitármelo, cerca de la puerta y a la sombra, y ya que tengo que venir a este apestoso instituto, ¿qué menos que tener alguna preferencia…?
Una vez aparcado el coche y atraído unas cuantas miradas, no me queda más que coger los libros y encaminarme a mi clase de matemáticas, por lo menos se me dan bien, tanto, que me aburre escuchar una explicación de algo que yo ya sé de sobra.
La puerta de mi clase está llena de mis ``adorados´´ compañeros, por decirlo de alguna manera.
Me quito las gafas de sol y entro a mi clase. Ya no hay vuelta atrás.
Nada más entrar, echo un vistazo la clase, ningún cambio… un momento… sí hay un cambio, esa chica de las gafas feas es nueva… la verdad es que esas gafas no le favorecen en absoluto, pero ella tiene algo… casi parece distinta a las demás…Siento una opresión en el pecho. Apenas puedo ver su rostro o la figura contorneada de su cuerpo a través de esas espantosas gafas y esa ropa ancha, pero siento que la conozco a la perfección.La miro a los ojos, desconcertado, y ella me observa a mí también con ojos de sorpresa, desde aquí no veo bien el color de sus iris, pero tengo la sensación de que los tuviera grabados en el alma.
Son azules con motas plateadas en ellos. Las veo con tanta intensidad que me quedo desconcertado.Su mirada es muy limpia, tanto, que logra desconcertarme por lo que siento, lo que es más, hace que me sienta obligado a apartar la mirada. Aparco a un lado mis sentimientos, lejos de mi mente, no tengo tiempo ni quiero analizar lo que ha pasado.
¡Dios! ¡Qué estúpido soy!, es sólo una chica más…
Llego a mi asiento, cerca del suyo, y me siento, al hacerlo, percibo su olor a vainilla, esa chica tiene algo…
- Ho…Hola.- Es su compañera, que me hace un intento de saludo, le sonrió ¿Qué espera que le diga? No la conozco de nada. Sé quien es porque esto es un pueblo pequeño y nos conocemos todos, pero por lo demás nunca he hablado con ella, y tampoco es que desee hacerlo.La chica nueva levanta la vista y me mira, ahora que veo sus ojos más de cerca, me parecen aún más increíbles, y pese a los gruesos cristales de las gafas, no se me escapa que es una chica realmente hermosa, tiene un aire inocente y triste que me hace querer saber más de ella.De repente, cambia la vista de golpe, creo que no le ha hecho gracia que no salude a su amiga “la pantera rosa”.¡¡Dios, que pelos!! Yo sé que hoy en día se puede ver de todo, ¿pero un pelo rosa? No, sencillamente un pelo rosa no está en mi concepto de moda.Lo que me faltaba, ¿hoy es el día nacional del rosa y nadie me lo ha dicho? Mi profesor ha hecho su entrada con una hortera camisa rosa chicle.Escucho una risita por la bajo, es de ella, si yo no fuera tan serio me reiría también de mi profesor, la verdad es que ahora que la miro no puedo evitar que mi boca se contraiga formando una sonrisa.Me mira, es mejor dejar claro que yo no sonrío nunca, pero es difícil viéndole los ojos vidriosos por la risa.La verdad es que es bonita, se acaba de poner roja y me gusta verla así, las pecas desaparecen cuando lo hace. Gira la cabeza pensando que yo no me doy cuenta de nada.Esa chica…
fiero no pensar más en ellos. Me pusieron de castigo repetir curso, además, claro, dijeron que no me quitarían la capitanía de equipo de fútbol porque tampoco iban a ser tan malos, hipócritas… eso es lo que son, yo soy el que lleva al equipo. Más que capitán, soy entrenador, y me necesitan para ganar la liga entre institutos, pero de que la ganaremos, de eso, no me cabe duda.Vivo en un mundo de mentirosos y de gente que por sacarte dinero hace lo que sea. Por aquel entonces, todas las chicas que querían algo de mí se acercaban para decirme que yo era inocente, pero ya no me engañan, lo único que ven en mí es mi cuenta corriente de un montón de millones gracias a la herencia de mi padre, el Duque de Ghostheart. Sí, por si no lo he dicho antes, con esa herencia multimillonaria también heredé, para mi desgracia, el título tras la muerte hace unos pocos meses, de mi padre. Ahora soy el duque de Ghostheart y eso es lo único que la gente ve.Un Duque.
Aparte de ir al instituto para sacarme un título (que ya debería tener), cuando estoy en mi casa, debo encargarme de las empresas de mi padre y de la familia de éste. Que la mayoría, porqué no decirlo, son un atajo de vagos que sólo saben sacar la visa oro y pagar sin importar el precio. Más de uno, considero que se cree que el dinero nace de los árboles…Mi padre esperaba que estudiara empresariales como todos los duques recientes de la familia y yo, cómo no, es lo que tendré que hacer.
Desde que era niño he sido preparado para ser el heredero de la familia, he vivido una infancia rodeada de libros de contabilidad y cuentas.
A los catorce años decidí estudiar en el instituto, necesitaba un poco de vida normal, dejar de ser William el heredero, pero al entrar en el instituto la gente me trataba como si fuera un Dios, sólo podía ver sus mentiras y falsedad.En mis veinte años, nunca he conocido a nadie que me parezca legal de verdad, bueno… a excepción de mi cocinera (y niñera, cuando era niño) y su marido el mayordomo, ellos sí que son gente legal, realmente me he criado con ellos y los considero de la familia, pero personas así hoy en día en este mundo quedan pocas.Siempre sé que esperan algo de mí, algo que nada tiene que ver conmigo, por eso nunca he tenido novia y no tengo pensamiento de tenerla, me lío con la que me gusta por una noche, ella no espera más y yo nunca le daré la oportunidad de ello. Luego “si te he visto no me acuerdo”, puede que parezca cruel así dicho, pero al fin y al cabo… ¿no son ellas las que sólo buscan mi dinero?El amor y todas esas tonterías románticas no existen, no creo que nunca llegue a conocer a esa persona por la que sí estaría dispuesto a darlo todo, a ser tal como soy. A mostrarme ante ella sin barreras, sin tapujos.
Sinceramente, no lo cre
o, no creo en los sueños desde niño y todas esas cursiladas románticas, no son más que invenciones de gente que está sola y necesita creer que algún día alguien la rescatará de su soledad.Yo por el contrario, hace tiempo que aprendí que la única amante fiel que puedo tener y tendré, es mi amada y solitaria soledad.La noche ha sido larga, otro año más al instituto, aún me pregunto porqué insistí tanto en ir. Era un crío y tenía la esperanza de ser uno más… que lejos quedan ya los sueños…
Bajo al garaje, me quedo mirando mi colección de coches, me gustan los coches, y mi padre siempre me ha comprado lo que le he pedido. Sólo uso uno de ellos, el Mercedes Sportcoupe. Es magnífico, tiene todos los extras, pero aparte, lo he llevado a maquear al taller de un conocido que me deja hacer mis propios diseños y prototipos.Me monto y me pongo mis Rayban, no me gusta que me dé el sol en los ojos, de hecho, de día no se conducir sin gafas de sol.
No me pilla muy lejos el instituto de mi ``casa´´, pero si a eso le añado que nunca voy a menos de setenta por mi pueblo…El aparcamiento tiene este año más coches que el anterior, pero yo tengo mi sitio reservado, por algo soy el chico malo que ha quemado el gimnasio, ¿no? La gente sabe donde aparco y no se atreven a quitármelo, cerca de la puerta y a la sombra, y ya que tengo que venir a este apestoso instituto, ¿qué menos que tener alguna preferencia…?
Una vez aparcado el coche y atraído unas cuantas miradas, no me queda más que coger los libros y encaminarme a mi clase de matemáticas, por lo menos se me dan bien, tanto, que me aburre escuchar una explicación de algo que yo ya sé de sobra.
La puerta de mi clase está llena de mis ``adorados´´ compañeros, por decirlo de alguna manera.
Me quito las gafas de sol y entro a mi clase. Ya no hay vuelta atrás.
Nada más entrar, echo un vistazo la clase, ningún cambio… un momento… sí hay un cambio, esa chica de las gafas feas es nueva… la verdad es que esas gafas no le favorecen en absoluto, pero ella tiene algo… casi parece distinta a las demás…Siento una opresión en el pecho. Apenas puedo ver su rostro o la figura contorneada de su cuerpo a través de esas espantosas gafas y esa ropa ancha, pero siento que la conozco a la perfección.La miro a los ojos, desconcertado, y ella me observa a mí también con ojos de sorpresa, desde aquí no veo bien el color de sus iris, pero tengo la sensación de que los tuviera grabados en el alma.
Son azules con motas plateadas en ellos. Las veo con tanta intensidad que me quedo desconcertado.Su mirada es muy limpia, tanto, que logra desconcertarme por lo que siento, lo que es más, hace que me sienta obligado a apartar la mirada. Aparco a un lado mis sentimientos, lejos de mi mente, no tengo tiempo ni quiero analizar lo que ha pasado.
¡Dios! ¡Qué estúpido soy!, es sólo una chica más…
Llego a mi asiento, cerca del suyo, y me siento, al hacerlo, percibo su olor a vainilla, esa chica tiene algo…
- Ho…Hola.- Es su compañera, que me hace un intento de saludo, le sonrió ¿Qué espera que le diga? No la conozco de nada. Sé quien es porque esto es un pueblo pequeño y nos conocemos todos, pero por lo demás nunca he hablado con ella, y tampoco es que desee hacerlo.La chica nueva levanta la vista y me mira, ahora que veo sus ojos más de cerca, me parecen aún más increíbles, y pese a los gruesos cristales de las gafas, no se me escapa que es una chica realmente hermosa, tiene un aire inocente y triste que me hace querer saber más de ella.De repente, cambia la vista de golpe, creo que no le ha hecho gracia que no salude a su amiga “la pantera rosa”.¡¡Dios, que pelos!! Yo sé que hoy en día se puede ver de todo, ¿pero un pelo rosa? No, sencillamente un pelo rosa no está en mi concepto de moda.Lo que me faltaba, ¿hoy es el día nacional del rosa y nadie me lo ha dicho? Mi profesor ha hecho su entrada con una hortera camisa rosa chicle.Escucho una risita por la bajo, es de ella, si yo no fuera tan serio me reiría también de mi profesor, la verdad es que ahora que la miro no puedo evitar que mi boca se contraiga formando una sonrisa.Me mira, es mejor dejar claro que yo no sonrío nunca, pero es difícil viéndole los ojos vidriosos por la risa.La verdad es que es bonita, se acaba de poner roja y me gusta verla así, las pecas desaparecen cuando lo hace. Gira la cabeza pensando que yo no me doy cuenta de nada.Esa chica…
-¿No has pensado en teñirte el pelo?- Le dice su compañera rosa. Tiene gracia que alguien con el pelo de ese color, se atreva a dar consejos de moda.
Me pregunto con qué cara le estará mirando la chica nueva.
- No, me gusta este color.- La verdad es que tiene un color bonito. Pero ella vera lo que hace, además viendo el color de compañera, yo no me fiaría.
- Es bonito, es de color trigo oscuro, pero si le pusieras mechas rubias te quedaría mejor.Me hace gracia escuchar a una persona que lleva el pelo rosa chicle, hablar de estilos de pelo.Yo conozco a Ani desde hace tiempo, pero nunca he hablado con ella, bueno realmente no soy muy hablador, no me gusta perder el tiempo hablando de tonterías.
Será mejor que desconecte, esto no es normal en mí, normalmente me dan igual las conversaciones que hay a mi alrededor, vengo a clase, hago mis ejercicios y me voy, lo demás no me importa. Y ahora eso tampoco va a cambiar.Siguen hablando, pero ya no las escucho, o intento no hacerlo, es un poco difícil teniéndolas tan cerca.Me llega la risa de la chica nueva, y no puedo evitar sonreír, sé porqué se ríe, su compañera le acaba de confesar que hace un curso de peluquería, la verdad es que tiene gracia…
Eso explica el color rosa de su cabeza, ante es raro que Paula no haya venido, siempre van juntas como dos malditas siamesas. Me pregunto si no será por que ambas han usado el mismo tinte.
- Andrea Ruiz.- Mi profesor llama a alguien, no sé quién es, pero conociendo a todos los de la clase, la única persona de la que no sé su nombre es la chica nueva.
Andrea…Andy me gusta más, le va mucho mejor.
- ¿Quiere algo?- La miro, es evidente su incomodidad, su risa ha desaparecido de su rostro.
- Venga un momento, por favor.
Se levanta y va, acabo de darme cuenta de que es bastante delgada, pese a su ropas anchas y carentes de estilo, aun así parece frágil, no es que esté esquelética, pues tiene sus curvas, y creo que no soy el único que lo ha visto, los demás compañeros también se han dado cuenta de ese detalle, y no sé porqué saberlo y verlos mirándola no me gusta nada…Pero eso carece de sentido, pues yo a Andy no la conozco de nada…
Gira la cabeza y me observa, pero mi mirada es impasible, la estudio en silencio. Aun así no puedo evitar sonreírla cinicamente.Se vuelve y va hacia el profesor.Recoge un libro de sus manos, parece ser el libro de familia, se ha quedado pálida, al volver a su sitio noto su mirada perdida y triste, siento ganas de preguntarle qué le pasa y abrazarla, pero descarto esa idea de inmediato, a mí me da igual lo que le ocurra.Y los abrazos no me gustan… nunca he sentido la necesidad de abrazar a nadie.
Yo soy un chico duro y no me importa lo que pase a mí alrededor… Aprieto el puño con fuerza, no me gusta esto que se está despertando en mi interior. No sé qué narices me está pasando. Pero todo esto es ridículo. Y en mi vida no hay tiempo para estas tonterías.
Se sienta en su sitio y se agacha para guardar el libro, pero se le cae, no puedo evitar observarla, espero a que lo coja, pero no es lo que hace, lo mira con cara de nostalgia, y algo dentro de mí quiere borrar esa tristeza de su rostro… ¿Qué me está pasando?
¡¡Maldición!!
Me agacho a coger el libro, algo me hace pensar que su familia ya no es lo que era… separación… muerte…algo debe haber pasado.Al coger el libro, no puedo evitar que mi cara quede a pocos centímetros de la de ella, y ese hecho me gusta, me gusta como el aire a su alrededor huele a vainilla y me gusta sentirla cerca…
Tengo que terminar con esto cuanto antes, recojo el libro y se lo doy.
Me pregunto con qué cara le estará mirando la chica nueva.
- No, me gusta este color.- La verdad es que tiene un color bonito. Pero ella vera lo que hace, además viendo el color de compañera, yo no me fiaría.
- Es bonito, es de color trigo oscuro, pero si le pusieras mechas rubias te quedaría mejor.Me hace gracia escuchar a una persona que lleva el pelo rosa chicle, hablar de estilos de pelo.Yo conozco a Ani desde hace tiempo, pero nunca he hablado con ella, bueno realmente no soy muy hablador, no me gusta perder el tiempo hablando de tonterías.
Será mejor que desconecte, esto no es normal en mí, normalmente me dan igual las conversaciones que hay a mi alrededor, vengo a clase, hago mis ejercicios y me voy, lo demás no me importa. Y ahora eso tampoco va a cambiar.Siguen hablando, pero ya no las escucho, o intento no hacerlo, es un poco difícil teniéndolas tan cerca.Me llega la risa de la chica nueva, y no puedo evitar sonreír, sé porqué se ríe, su compañera le acaba de confesar que hace un curso de peluquería, la verdad es que tiene gracia…
Eso explica el color rosa de su cabeza, ante es raro que Paula no haya venido, siempre van juntas como dos malditas siamesas. Me pregunto si no será por que ambas han usado el mismo tinte.
- Andrea Ruiz.- Mi profesor llama a alguien, no sé quién es, pero conociendo a todos los de la clase, la única persona de la que no sé su nombre es la chica nueva.
Andrea…Andy me gusta más, le va mucho mejor.
- ¿Quiere algo?- La miro, es evidente su incomodidad, su risa ha desaparecido de su rostro.
- Venga un momento, por favor.
Se levanta y va, acabo de darme cuenta de que es bastante delgada, pese a su ropas anchas y carentes de estilo, aun así parece frágil, no es que esté esquelética, pues tiene sus curvas, y creo que no soy el único que lo ha visto, los demás compañeros también se han dado cuenta de ese detalle, y no sé porqué saberlo y verlos mirándola no me gusta nada…Pero eso carece de sentido, pues yo a Andy no la conozco de nada…
Gira la cabeza y me observa, pero mi mirada es impasible, la estudio en silencio. Aun así no puedo evitar sonreírla cinicamente.Se vuelve y va hacia el profesor.Recoge un libro de sus manos, parece ser el libro de familia, se ha quedado pálida, al volver a su sitio noto su mirada perdida y triste, siento ganas de preguntarle qué le pasa y abrazarla, pero descarto esa idea de inmediato, a mí me da igual lo que le ocurra.Y los abrazos no me gustan… nunca he sentido la necesidad de abrazar a nadie.
Yo soy un chico duro y no me importa lo que pase a mí alrededor… Aprieto el puño con fuerza, no me gusta esto que se está despertando en mi interior. No sé qué narices me está pasando. Pero todo esto es ridículo. Y en mi vida no hay tiempo para estas tonterías.
Se sienta en su sitio y se agacha para guardar el libro, pero se le cae, no puedo evitar observarla, espero a que lo coja, pero no es lo que hace, lo mira con cara de nostalgia, y algo dentro de mí quiere borrar esa tristeza de su rostro… ¿Qué me está pasando?
¡¡Maldición!!
Me agacho a coger el libro, algo me hace pensar que su familia ya no es lo que era… separación… muerte…algo debe haber pasado.Al coger el libro, no puedo evitar que mi cara quede a pocos centímetros de la de ella, y ese hecho me gusta, me gusta como el aire a su alrededor huele a vainilla y me gusta sentirla cerca…
Tengo que terminar con esto cuanto antes, recojo el libro y se lo doy.
- Gracias.- Responde, intenta forzar una sonrisa, pero no le sale, tiene una mirada muy limpia, una de esas miradas que son transparentes y que yo creía que no existían.Y efectivamente, sus ojos son azules con motas plateadas. ¿Por qué lo sabía antes de mirarla de cerca?
¿Quién es esta chica? ¿Y por qué ha tenido que venir a amargarme la vida y complicármela? Estaba muy bien sin ella.¿Y por qué siento que afloran en mí sentimientos intensos? Siento como si hubieran estado siempre en mí… todo esto ridículo.Dejo todos esos sentimientos muy lejos de mi mente, no tengo tiempo para analizarlos, y no quiero hacerlo.Y menos analizar el hecho de porqué me siento como si acabara de encontrar algo tremendamente anhelado.Odio todos y cada uno de estos estúpidos sentimientos. Llevo toda la vida sin ellos y no los necesito.
Esto debe acabar.Por fin la clase termina, será mejor que me aleje de ella, ya he sido demasiado amable por hoy. Será mejor que me aleje de Andy.
¿Quién es esta chica? ¿Y por qué ha tenido que venir a amargarme la vida y complicármela? Estaba muy bien sin ella.¿Y por qué siento que afloran en mí sentimientos intensos? Siento como si hubieran estado siempre en mí… todo esto ridículo.Dejo todos esos sentimientos muy lejos de mi mente, no tengo tiempo para analizarlos, y no quiero hacerlo.Y menos analizar el hecho de porqué me siento como si acabara de encontrar algo tremendamente anhelado.Odio todos y cada uno de estos estúpidos sentimientos. Llevo toda la vida sin ellos y no los necesito.
Esto debe acabar.Por fin la clase termina, será mejor que me aleje de ella, ya he sido demasiado amable por hoy. Será mejor que me aleje de Andy.






7 comentarios:
hula!!!! encontre tu blog por error y que error tan fabuloso!!!! he leido un poco sobre tus historias y me parece que escribes excelente!!! de verdad muchas felicitaciones por ello...lastima que a mi pais no lleguen ninguno de tus libros!!!! igual seguire pendiente de ello... me gusta mucho la trama de esta historia en particular... me parece super interesante y los personajes me encantan!!!! de veras te deseo el mejor de los exitos y que llegues a cumplir todos tus sueños!!!!
Hola!!!
Me alegra que un error te tragera aqui!!
Muchas gracias:D ahora he empezado una historia que ire poniendo por trocitos aqui en en el blog, es la segunda entrada de mi blog:) a ver que te parece!!
Gracias por tus animos y deseos!!
Un abrazo muy fuerte!! para lo que necesites aqui estoy!!!
Wola!!
Me encanta me encanta!
(si, una se pone al dia ahora y le da por leer =) ) Y el nick me ha sorprendido, yo cuando leo "Lunae" me ha echo hasta ilusion y todo *_* Jo quiero continuarlo *_* me encanta como escribes ^^
hola !!!!!
una cosa alguno de tus libros lo tienen publicado en alguna libreria de valencia??? esque me empezao a leer todos los primeros capitulo se tus novelas y me han dejado con las ganas de seguir leyendo.
un beso y sigue asi
Hola!!!!
Ahora mismo estoy esperando la respuesta de una editorial para publicar uno de mis libros: El círculo Perfecto.
De publicarlo la editorial llegaria a todas las ciudades de España.
Si lo eidto yo, lo puedo mandar a donde me digais sin prblema:)
Dentro de poco sabre si lo edito yo misma o lo edita la editorial:) ire poniendo como va todo en al web:)
ME alegra saber que te gusta como escribo!!
un abrazo!!!
muchiisimas gracias por responderme !!!!!
eske cuando me lei los 2 primeros capitulos del circulo perfecto le mande a mi madre para que me lo comprara y se paso toda la tarde buscandolo por todas las librerias y ara k le e dixo k no esta aun publicado casi me mata jaja xd. Te tengo que confesar que nunca habia hecho esto de dejar comentarios en una web pero esque desde que empeze a leer tus libros me han gustado hasta tal punto que entro casi todos los dias que puedo y me releo otra vez los capitulos. todos los viernes espero impaciente el nuevo capitulo de me enamore mientras dormia.
un beso y por cierto me llamo cris,te lo digo xk apartir de ahora vas a leer muchos comentarios mios.. jaja.
hola Cris!!
Vaya pobrecica tu madre, a ver si pronto se algo de la editorial y asi ya os puedo decir donde comprarlo seguro:)
Ademas si todo sale bien, es posible qu epudiera ir a valencia a realizar alguna firma de libros. todo ya se veria segun como se publique el libro:)
Pues me alegra mucho que te hayas animado a escribri un comentario, puedes escribirme todos los que quieras, te responderes encantada!!
Que ilu saber que te gustan muchos mis capis, a ver si acabo de escribir el capitulo de me enamore mientras dormia. Que este fin de semana no he parado y ademas tenia que pensar una cosa del final y ahora ya lo tengo mas claro, a ver si te gusta como ha quedado!!
Un abrazo y mi blog esta tu disposicion para lo que quieras y yo tambien. para lo que necesites aqui me tienes!!
bss!
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