Capítulo 9
Noto como Ziel detienen la moto y abro los ojos. Observo mí alrededor y veo que es una pequeña playa. ¿Aquí vamos a comer?
-A tu derecha hay un chiringuito, es de un amigo mío y hace unos bocadillos muy buenos…¿te parece bien?-Comenta Ziel adivinando mis pensamientos.
Ziel ha bajado de la moto y se ha quitado el casco, me está observando con mucha intensidad y aun puedo ver en sus ojos la rabia que vi tras hablar con Luna.
-Me parece bien.
Me tiende una mano y la cojo para bajar de la moto. Tras quitarme el casco vamos hacia el chiringuito, el camarero un chico rubio y de la edad de Ziel más o menos, sale de la barra para darle un efusivo y amistoso abrazo.
-Eh cabrón, yo creía que ya no quería saber nada de los amigos analfabetos, ahora que eres estudiante.
Ziel se ríe y lo mira con cariño.
-Hay cosas que no se olvida y personas claro. Además tu eres difícil de olvidar.
-Más te vale.
El joven lo mira sonriente.
-Ella es Haideé, Haideé este es Marcos.
Marcos se gira a mí y me observa serio, luego me brinda una preciosa sonrisa.
-A tus órdenes mi hermosa dama.
-No le hagas caso, a veces se cree que tiene alma de caballero.
-No me lo creo, la tengo.
Me guiña un ojo y se va tras la barra a atender la petición de uno de sus clientes.
-Nos conocimos en el reformatorio de menores, él no llego a ir a la cárcel.
-Vaya.
Llegamos a la barra y nos sentamos en los taburetes, me llega el olor a comida y estomago cruje.
-Tu confía en mi y no te arrepentirás.
Me sonríe y aunque aún sigue teniendo la mirada perdida y seria, se le ve algo más relajado. Asiento y espero que esta comida haga que se olvide por unos instantes de lo que sea que le preocupe.
Viene Marcos y nos sirve unos refrescos, y le pregunta a Ziel si quiere dos especiales, este asiente y Marcos sin pedírselo nos pone una tapa de ensaladilla rusa.
-La confianza da asco.
Me susurra sonriente Ziel mientras coge el plato de ensaladilla del mostrador de cristal que hay más alto.
-Eso dicen…
Me acuerdo de Ninian, con todo esto que ha pasado de Ziel y Luna se me ha olvidado que Ninian no me ha contestado a los mensajes.
Saco el móvil ya la vuelvo a llamar preocupada.
-Hola Haideé.
Escucho la voz de la madre de Ninian y le pregunto por ella.
-Ha pasado mala noche pero ahora está mejor y está durmiendo. Cuando despierte le digo que has llamado.
Me cuelga y me quedo más tranquila, aunque sigo teniendo la molesta sensación de que me ha ocultado algo la madre de Ninian, que tontería. ¿Por qué tendría que ocultarme algo?
Cuelgo y noto como Ziel me observa.
-¿Pasa algo malo?
-No, solo ha pasado mala noche…
Guardo el móvil.
-Eres un libro abierto Haideé se que te preocupa algo.
-Yo…-Lo miro y decido confiar en él, ya que más da, todo esto es una locura, que importa adentrarme un poco más en ella-. Me ha dado la sensación de que la madre de Ninian me ocultaba algo, lo cual no tiene sentido, no tiene por que mentirme.
-Claro no tiene por que mentirte…Cuando la has visto ¿Te pareció una mujer sincera?
-Nunca la he visto.
-Vaya, lo mismo está preocupada por su hija y por eso la has notado algo cansada. Quizás simplemente no haya dormido por cuidar de ella y lo que has notado en su voz es cansancio.
-Si, seguro que es eso-Le sonrió y tomo mi tenedor para probar la atrayente ensaladilla-. Esta muy buena.
-Si, es una suerte para Marcos que su madre sea una buena cocinera.
-Te he odio.
Ziel sonríe y vemos a Marcos mirarlo desde la otra punta con una sonrisa amistosa. Al poco una mujer mayor sale con un par de bocadillos.
-Hola Ziel que alegría tenerte por aquí. Hacía meses que no nos visitabas.
Le da un par de besos a Ziel y tras preguntarle que tal todo vuelve a la cocina.
-Espero que te guste.
Tomo mi bocata y lo abro para saber que lleva el misterioso bocadillo.
-Desconfiada.
Me comenta Ziel con una sonrisa.
-Solo es curiosidad, además me lo coy a comer de todas formas, suelo comer de todo.
-Suerte que tienes.
Contemplo que el bocadillo especial lleva lomo, tortilla a la francesa, pimiento verde, queso y mayonesa.
-Es una suerte que no me asusten esas bombas calóricas.
Me rio y empezó a comer. Tengo mucha hambre, preocupada por Ninian y por los deberes no he comido nada en el almuerzo.
-Esta muy bueno.
-Lo sé-Contesta Marcos que está cerca de nosotros.
-¿No tienes que atender a nadie?
-No, la verdad es que no.
Noto como Marcos me observa y como Ziel acaba lanzándole un pedazo de pan.
-Eh tío con la comida no se juega.
-Deja de babear entonces, o inundaras el chiringuito.
Me pongo roja y sigo comiendo ignorando el cruce de comentarios este los dos.
-Aguafiestas.
Marcos se va, Ziel me observa pero no dice nada y seguimos comiendo en silencio. Cuando termino me limpio las manos con una servilleta y me atrevo a mirarlo.
-Perro ladrador poco mordedor.
Me comenta Ziel que me ha sorprendido pues me estaba mirando sin que yo me percatara.
-Si, supongo…
-¿Quieres algo más?
-No creo que pueda comer nada más.
Ziel le pregunta a Marcos lo que le debe pero este dice que nada por hoy.
-Al final vas a conseguir que no venga más como no me dejes pagar.
-Por los viejos tiempo, te debo muchas.
Marcos le guiña un ojo a Ziel y este finalmente desiste de pagarle y guarda el dinero.
-No me debes nada. Nos vemos.
-Adiós Haideé, ha sido un verdadero placer verte.
-Lo mismo digo.
Vamos hacia la moto de Ziel y miro antes de subir la playa, se ve en calma y apetecible, siempre me ha gustado, pero ahora al mirarla me acuerdo de mi sueño misterioso y de cómo casi siempre la playa esta en nuestros pensamientos.
-Ten-Ziel me tiende el casco-. A unos pocos kilómetros hay una cala tranquila. Iremos allí.
-Yo…no pasa nada…
-No tengo prisa.
Cojo el casco y subo tras él en la moto. A veces me avergüenzo de mi misma por ser un espejo abierto ante mis emociones. Me cuesta mucho ocultar lo que siento.
Me abrazo a él sin pensarlo y en pocos minutos Ziel detiene la moto cerca de una cala, aun con el casco puesto puedo apreciar lo bonita que es. Me atraé como si me llamara.
Me quito el casco y se lo tiendo a Ziel adentrándome en la cala como si esperara encontrarme con algo importante. Cuando llego hasta la orilla, no veo nada especial, aparte de su silenciosa y armoniosa belleza. Pero es como si hubiera deseado ver algo más... Qué tontería.
-¿Te gusta?
Ziel está a mi lado, sonríe y me doy cuenta de que en el fondo tal vez esperaba ver en esta cala la playa de mis sueños, pero esto no son sueños, esto es la vida real.
-Si, es realmente preciosa. Gracias por traerme aquí.
Noto como Ziel me mira serio y luego finalmente me sonríe cálidamente.
-Ven demos un paseo.
Miro su mano, la empieza a tender pero finalmente la guarda en el bolsillo de su chaqueta y empieza andar. Me pongo a su lado y andamos paseamos juntos.
-Esta fue una de las primeras calas que visité…
Se calla y yo tengo la sensación de que me esconde algo, algo doloroso.
-Ahora has vuelto.
-Sí.
-Ziel…
-No me ha dicho nada, no le des más vueltas.
-¿Cómo sabes que te iba a preguntar por Luna?-Le pregunto sorprendida.
-Eres un libro abierto.
-No creo que eso sea algo bueno… Aunque de ser así tú ya sabrás que no estoy contigo por…
-Solo somos compañeros de trabajo…
-No comprendo porque te cuesta tanto aceptar mi amistad y si lo haces con Luna, no son celos, es solo que…
-Luna me es indiferente.
No dice nada más y yo tengo la sensación de que ha dicho más en las palabras calladas que en las pronunciadas en alto. Alzo la cabeza para observarlo y lo veo andar con tranquilidad por la playa, su mirada está tranquila, no parece que me haya querido decir nada más…¿Por qué quiero todo el rato ver más de lo que hay?
-Gracias por ayudarme con el trabajo… últimamente estoy muy distraída.
-¿Ha pasado algo?-Me mira preocupado, niego con la cabeza.
-No…Estoy bien. Es algo que tengo que hacer…pero eso no quita que este inquieta….No te estas enterando de nada-Afirmo, Ziel sonríe con esa sonrisa cálida que hace que me traspase y se ínstale silenciosamente en mi corazón para recordarla cuando el no este-. Cosas de mi pasado.
-Tu pasado.
Ziel se gira y mira el mar.
-Seguro que has tenido una infancia feliz, con tus padres…
-No sé, por lo que recuerdo, pues una infancia normal…supongo. Yo soy de esas personas que tienen memoria de pez y recuerdo mi infancia pero como algo lejano. Pero he sido feliz desde que me fui a vivir con mi tía, ella y su familia me quieren mucho y me lo han demostrado. ¿Tu tuviste una infancia feliz?
-Algunas veces, tengo recuerdos muy buenos y al contrario que tu desgraciadamente no he olvidado nada.
-Supongo que en parte tengo suerte. Tuve un accidente hace unos tres años-Me sorprendo hablándole de esto, pues pensar en ello me tensa y me crea ansiedad-. Cuando desperté fui recuperando mis recuerdos con lo que me contaban, y poco a poco lo recordé todo….menos los momentos antes del accidente. Aun así tengo una visión borrosa de mi vida antes del accidente, pero me dijo el médico que es normal, ya que tras el accidente mi mente pudo sufrir algún tipo de daño. Pero no me preocupa… es solo que a veces me gustaría saber que paso exactamente esa noche…
-Si yo fuera tú…dejaría las cosas como están. Es mejor no remover el pasado-Se gira y mira con sus intensos ojos marrones-Si tu mente no quiere recordar lo que paso, tal vez sea por algo y simplemente porque no paso nada y estés tratando de ver algo que no existe. Quizás el accidente fue tan rápido que por eso no lo recuerdas. Y ya está.
-Si…es posible…Tal vez estoy tratando de recordar algo que simplemente no sucedió…No lo había visto desde ese punto. Gracias por escucharme y darme otra posibilidad.
-De nada.
Seguimos andando y a los pocos metros llegan a la cala una pareja de jóvenes muy acaramelados. Ambos se besan como si no les importara la presencia de más personas. Se besan como si sus labios fuera lo único que da razón a su ser…¡Que estoy pensando! Ni que yo supiera lo que es un beso.
-¿Alguna vez has amado a alguien?
Me sorprendo al haber dicho en alto mis pensamientos a Ziel, cada día me sorprendo más cuando estoy a su lado, pues hablo casi siempre sin pensar y cuando no hablo mis delatoras facciones me delatan. ¿Se habrá dado cuenta Ziel de la atracción que siento por él? Espero que no.
-Lo siento, estaba pensando en alto…no tienes por qué contestar…
Miro a Ziel y me doy cuenta de que se ha quedado muy callado y mira con anhelo la pareja de enamorados que ahora pasean juntos y cogidos de la mano por la cala.
-Si…De hecho no he dejado de amarla. Pero es algo imposible.
-No creo que nada sea imposible….
Digo tratando de hablar con el intenso dolor que se me ha instalado sin poder remediarlo y en el pecho. Ama a alguien… que afortunada es esa persona…La envidio y eso que no la conozco.
-Lo es. Pero ya es algo que tengo asumido. Vamos será mejor que empecemos a realizar el trabajo.
-Claro. ¿Vamos a ir a la biblioteca?
-Si, allí estaremos cómodos.
Asiento y vamos hacia la moto de Ziel, antes de irnos vuelvo la vista atrás y contemplo la playa, y al hacerlo la pareja ocupa mi visión. No puedo evitar sentir una punzada de envidia por ellos y una extraña añoranza. Creo que los sueños que tengo me están haciendo anhelar algo que no he sentido nunca.
Subo tras Ziel y cuando lo abrazo no puedo evitar recordar sus palabras…
…-Si…De hecho no he dejado de amarla. Pero es algo imposible…
No debería haberle preguntado algo así, preferiría haber seguido en la ignorancia, pues esa contestación me ha hecho darme cuenta de que Ziel me importa más de lo que creía. Me estoy volviendo loca, no puedo estar encaprichándome de alguien que no conozco, más cuando de por si no soy una persona enamoradiza. Pero con él es como si fuera lo más normal, como si no hubiera otro sentimiento o explicación posible. Ojala no hubiera irrumpido en mi vida.
Pienso mientras me abrazo más a él y me pierdo una vez más en su calor. Si no lo hubiera conocido nunca, ahora no sentiría este dolor sordo y estúpido en el pecho.
Llegamos a la biblioteca y hay más personas de nuestro instituto en la puerta. Ziel aparta un poco alejado del parquin, no comprendo el porqué pero me bajo sin comentar nada y le tiendo el casco. Saca los libros y empezamos andar.
-Adelántate tu, tengo que hacer una llamada.
Lo miro pero ya se ha girado y se dirige hacia el lado apuesto al mío. Qué raro…Empiezo andar y a darle vueltas a la cabeza. Creo que últimamente me rayo demasiado, no debería pensar que tras cada palabra o conversación hay escondido algo más… Cuando decidí desenterrar mi pasado no esperaba que ahora cuestionara todo lo que me rodea.
Llego a una de las meses donde se reúne la gente ha hacer trabajos y saco las cosas mientras espero a Ziel. Al poco llega y se sienta frente a mí sin decir nada. Está muy serio, aunque claro tampoco lo conozco como para saber si esta no es su carácter habitual…otra vez lo estoy haciendo….
-Este ejercicio es fácil te lo voy explicando y si no entiendes algo te lo
repito.
Asiento y Ziel empieza a explicarme y yo a copiar. Lo miro mientras trabajo disimuladamente y me percato de que su mirada esta como alerta…vale lo sé no debería tratar de ver ms de lo evidente, pero siento que es así. Si postura esta lejos de ser relajada y noto tensión en cada uno de sus gestos. Es como si fuera otra persona distinta a la que ha sido en la cala o en el chiringuito, como si para él no fuera agradable que me vieron con él las personas del instituto…ahora sí que me he rayado mucho…¿no?
Levanto la vista y contemplo como Ziel mira seria hacia la entrada de la biblioteca. Sigo su mirada pero no veo a nadie conocido, al menos no para mí. Si hay un joven vestido de negro hablando con una chica, pero parece un joven más. Solo destaca por su atuendo tan oscuro, por lo demás no veo nada raro en él. Vuelvo a mirar a Ziel y lo veo leyendo los ejercicios como si nada. He debido de malinterpretarlo todo una vez más… Pero al volver a mirar hacia el joven mi corazón comienza a latir con fuerza…
-Ziel no me encuentro bien…
Y esa es la verdad, quiero alargar el momento de estar con él, pero se ha instalado en mi ansiedad, demasiadas emociones por un día. Querer recordar el pasado me está saliendo caro.
-¿Te llevo a casa?
Voy a negar pero me detengo. Estoy empezando a marearme, me siento que me falta el aire, y tengo miedo de marearme. Incluso creo que todo a mí alrededor gira de manera extraña aun sabiendo que esta quieto. No estoy preparada para indagar en mi pasado. Quizás debería hacer caso a Ziel y pensar que no pasó nada, que fue algo simple.
La sangre se me concentra en la cara, tengo calor y la vez sudores frios. ¿Qué trata de decirme esta ansiedad? ¿Por qué la tengo? Me dijeron los médicos que era normal por el accidente, que tras un accidente la gente solía tener ansiedad, pánico, miedo…
-¿Estás bien?
Ziel coge mi mano y su fuerza me trae de vuelta a este mundo y poco a poco voy dándome cuenta de que no pasa nada, que la habitación no gira a mí alrededor y que todo está en mi cabeza. No pasa nada.
Lo miro a los ojos y sus cálidos y preocupados ojos marrones me dan la fuerza que necesito. Aferro con fuerza su mano y su calidez me traspasa.
-Si…estoy bien.
Sonrió, y cuando voy a agarrar con más fuerza su mano, Ziel decide retirarla y seguir mirando los ejercicios.
-Ya no queda mucho y así podrás estar tranquila en tu casa.
-Gracias.
-No debes dármelas.
Seguimos trabajando y de reojo miro a Ziel y una vez más hacia el joven que había antes que me ha creado este estado de ansiedad, ahora al verlo no siento nada. No sé porque me ha pasado esto. Aunque muchas veces me da ansiedad sin motivo, basta con que piense que me puede dar y ya me pongo nerviosa.
***
-Muchas gracias por ayudarme con el trabajo, así mañana no suspenderemos los dos.
Ziel me acaba de traer a mi casa. Le tiendo el casco y Ziel lo guarda sin quitarse el suyo.
-Somos compañeros. No ha sido una molestia. Nos vemos mañana…
-Vaya, vaya. Cuando la tía me dijo que estabas con un joven no me lo creí, pero ahora que lo veo…y que vistas, no puedo discutírselo. Hola Soy la hermana de Haideé, Monic. Un placer.
Le tiende la mano a Ziel con mucha elegancia y Ziel simplemente le saluda y monta en la moto.
-Un placer. Hasta mañana Haideé.
Se va haciendo que el tubo de escape resuene en toda la calle y yo me quedo mirando como mi hermana lo observa con una misteriosa mirada.
-Interesante.
-¿A qué has venido?
-A verte, esteba preocupada por mi hermanita pequeña. Por cierto ¿qué años tiene ese pedazo de tío?
-Ni siquiera le has visto la cara.
-Te aseguro que he visto suficiente…
-Oh déjalo ya. Es un compañero de clase…
-Años.
-Tu edad, veintiuno.
-Perfecto, me gusta mayores, pero por un cuerpo así hago una excepción.
Me molesta que hable así de Ziel y tras mirar a mi perfecta modelo hermana camino hacia mi casa. Lo que me faltaba para coronar un día ‘perfecto’.
-Te invito a cenar, papa está preocupado por ti, dice que has preguntado por tu accidente.
Mi hermana me coge del brazo y me empieza a llevar.
-No tengo ganas, y si he preguntado pero no creo que sirva para mucho.
-No, ya te hemos contado lo que paso. No sé que más quieres que sucediera. Que morbosa eres Haideé.
-No es eso….¿Tu viste al ladrón?
-No, ¿Para qué iba a querer perder mi tiempo en ver a esa escoria?
-Ziel ha estado en la cárcel.
Le suelto sin poder contenerme y si un poco celosa.
-Ahora sí que me da morbo, acabas de mejorarlo…
-Pero acabas de decir…oh da igual, no hay quien te entienda.
-La que no te entiende soy yo, a saber para qué quieres saber que paso. Una vez lo recuerdes no veras nada.
La miro y la contemplo mirándose la laca de uñas.
-¿Qué paso con el ladrón?
Es la primera vez que me atrevo a preguntar por el directamente. No puedo evitar tensarme.
-No creo que sea bueno que lo sepas.
Mi hermana empieza andar, yo al sigo. Ahora si quiero saberlo.
-¡Dímelo, tengo derecho a saberlo!
-Saberlo solo te causaría más dolor…
-¡Que más te da! No eres una hermana ejemplar Monic.
-Una hace la puede…Oh está bien. Ya no tienes que preocuparte más de él…
-¿Por qué?
Pregunto temiendo la respuesta pues la veo escrita en los ojos de mi hermana.
-Por que el ladrón murió hace dos años y medio más o menos, lo hallaron muerto en su celda.
Muerto…el ladrón está muerto…No debería afectarme esta noticia…no debería…pero me afecta y sorprendiéndonos a amabas, una lágrima de dolor cae por mi mejilla. ¿Qué esperaba? Esperara lo que esperara, nunca imaginé algo así…nunca.
CONTINUARÁ...
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Hola a todos!! Por fin jiijijij, este capítulo se ha hecho de rogar y ahora creo que ha sido lo mejor, la he liado jijiij, esta mañana al ir de compras dándole vueltas a la cabeza a como podía seguir la historia...se me ha ocurrió una cosa chulisima :D a ver qué os parece:)
Espero que os guste este capi, tiene de todo...¡¡Ya lo veréis! Y me comentáis que os parece:)
Siento una vez más mis dudas para seguir poniendo la historia, y me alegro un montón de haber tomado esta decisión, disfruto mucho compartiendo esta historia con vosotros. Mil gracias por leerme!!!:D
Un abrazo muy fuerte!!





